Click acá para ir directamente al contenido
REPÚBLICA DE CHILE
DIARIO DE SESIONES DEL SENADO
PUBLICACIÓN OFICIAL
LEGISLATURA 359ª
Sesión 11ª, en miércoles 20 de abril de 2011
Ordinaria
(De 16:26 a 19:17)
PRESIDENCIA DE LOS SEÑORES JUAN PABLO LETELIER MOREL, VICEPRESIDENTE, Y JOSÉ ANTONIO GÓMEZ URRUTIA, PRESIDENTE ACCIDENTAL
SECRETARIO, EL SEÑOR MARIO LABBÉ ARANEDA, TITULAR
____________________
El señor CANTERO.- Señor Presidente, deseo referirme a una cuestión de Reglamento.
El señor GÓMEZ (Presidente accidental).- Tiene la palabra el Honorable señor Cantero.


El señor CANTERO.- Señor Presidente, le pido excusas por reiterar un planteamiento que es necesario traer a colación, dada la configuración del Orden del Día de esta sesión.
En mi opinión, reglamentariamente, el orden de la tabla es incorrecto. Y quiero reiterar los argumentos que expuse ayer.
El inciso primero del artículo 96 expresa: "Cuando existan dos o más asuntos que, según este Reglamento, deban tratarse o votarse con preferencia, se despacharán en el orden siguiente, que no podrá variarse ni aun por acuerdo unánime:". ¡Ni aun por acuerdo unánime!
Por su parte, el artículo 92 dispone -lo señalo, pese a que en la sesión anterior el Senador Novoa indicó que yo estaba equivocado, e insisto en que mi argumentación es correcta- que un Comité puede pedir que se revise lo relativo al orden de la tabla.
Y, a mayor abundamiento, el artículo 20 establece lo mismo: un Comité podrá solicitar la revisión de un acuerdo cuando no se haya adoptado por unanimidad.
El orden en cuestión no contó con acuerdo unánime porque no fue tratado. La discusión de ayer correspondió al Orden del Día de la sesión de ese día. Hoy tenemos una distinta, donde aparece en primer lugar un proyecto de reforma constitucional, que, en mi opinión, no debe figurar en tal posición debido a que el tenor literal del artículo 96 establece la siguiente primacía.
"1° El reclamo por el impedimento a que se refiere el artículo 8°;
"2° Los asuntos a que se refieren los N°s. 1) y 2) del artículo 49 de la Constitución Política del Estado;
"3° El proyecto de ley de presupuestos de entradas y gastos de la Nación;".
¡Ninguno de esos numerales dice relación con la materia de que se trata!
¿Cuál se aplica en este caso? El 4°, que estatuye: "Los asuntos respecto de los cuales se haya declarado la urgencia. Entre ellos preferirán según el grado de ésta y, si fueren del mismo grado, según la fecha en que se haya dado cuenta de la misma;".
¿Qué significa esto, en castellano?
Que el único proyecto del Orden del Día con urgencia -así consta en la circular que nos entregó la Secretaría-, que se halla calificada de "suma", es el signado con el número 2. En consecuencia, esa iniciativa debe ser tratada en primer lugar, reglamentariamente, y no la que figura en el número 1. Porque, aunque esta corresponde a una reforma constitucional, no recibió ninguna calificación de urgencia del Ejecutivo, única autoridad llamada a hacerlo.
Por lo tanto, señor Presidente, solicito aplicar el Reglamento y que, conforme al numeral 4° del artículo 96, la iniciativa signada con el número 2 de la tabla se ponga en el orden que corresponde, o sea, en el número 1. Porque -repito- ese orden "no podrá variarse ni aun por acuerdo unánime".
Entonces, en el marco de los artículos 96, 92 (que hace referencia al orden de los asuntos que deban figurar en la tabla) y 20 (que dispone que cualquier Comité puede pedir que se revise esta situación), vengo en solicitar que el orden de la tabla de la presente sesión se adecúe al Reglamento.
He dicho.
El señor NOVOA.- ¿Me permite, señor Presidente?
El señor GÓMEZ (Presidente accidental).- Tiene la palabra el Honorable señor Novoa.
El señor NOVOA.- Señor Presidente, estoy absolutamente de acuerdo con lo planteado por el colega Cantero. El Reglamento es clarísimo al respecto.
El señor GÓMEZ (Presidente accidental).- Tiene la palabra la Senadora señora Allende.


La señora ALLENDE.- Señor Presidente, esta materia la analizamos largamente ayer en la sesión de Comités, que es donde se propone el orden de los asuntos en la tabla. Allí se explicitó, incluso con argumentos de carácter jurídico, que el tema no era menor; que primero correspondía tratar el proyecto de reforma a la Carta Fundamental y posteriormente el que incide en leyes orgánicas.
Me asombra que ahora volvamos sobre un punto ya visto por los Comités, los que resolvieron configurar la tabla exactamente en el orden en que se encuentra.
Entonces, la pregunta que me hago, señor Presidente, es si los acuerdos tomados en reunión de Comités carecen de validez y, por tanto, en cada sesión vamos a buscar cambiarlos por otras decisiones.
La tabla de esta sesión se elaboró según lo resuelto ayer en reunión de Comités. Y, como dije, eso se explicitó, extensa y fundadamente, incluso por quien en este momento preside y que participó en esa sesión.
Yo exijo una explicación, porque quiero saber qué sentido tiene adoptar acuerdos en la instancia mencionada -donde están representados todos los Comités- si en la Sala se solicita cambiarlos.
El señor CHAHUÁN.- Pido la palabra.
El señor CANTERO.- ¿Me permite, señor Presidente?
El señor GÓMEZ (Presidente accidental).- Tiene la palabra el Honorable señor Chahuán.
Y al Senador señor Cantero le solicito que espere, pues ya intervino.


El señor CHAHUÁN.- Señor Presidente, deseo pedir que se certifique adecuadamente si los Comités están o no en disposición de aprobar determinado orden de la tabla.
En la reunión de ayer había tres Comités: Independientes, Unión Demócrata Independiente y Renovación Nacional, que pedían un ordenamiento distinto del Orden del Día.
Este es un tema para la práctica, para el registro. Ojalá que en el futuro exista tal certificación.
El artículo 92, inciso segundo, dice: "Esta proposición se entenderá aprobada a menos que la observe un Comité.".
Y el inciso tercero agrega: "En este caso se consultará a la Sala, la que resolverá en el acto, sin debate.".
Ese es el problema de fondo, señor Presidente.
Nosotros no queremos imponer un mal clima en el Senado. Pero sí, que las cosas se realicen certificándose convenientemente, conversando, y que vuelva a imperar el ambiente que existía hasta hace algunas semanas, cuando estas situaciones se resolvían por unanimidad, y no por mayoría.
De no ocurrir así, señor Presidente, debo manifestarle que nosotros no vamos a seguir asistiendo a las reuniones de Comités.
El señor GÓMEZ (Presidente accidental).- Tiene la palabra el Senador señor Cantero.


El señor CANTERO.- Señor Presidente, el argumento de la Senadora señora Allende no tiene aplicación en el día de hoy. La discusión que se hizo fue respecto de la tabla de ayer..
El Reglamento es muy claro, muy preciso. Establece que, si un Comité no está de acuerdo con algún punto porque en su momento discrepó en torno de él -le aclaro a Su Señoría que eso se halla en el artículo 92 del Reglamento-, puede traerlo a la Sala.
Pero no solo traigo ese punto, sino que además pongo un antecedente nuevo.
Y digo: es imposible malentender el artículo 96, por cuanto señala un orden que ni siquiera por acuerdo unánime puede ser cambiado. Así lo expresa textualmente -lo acabo de leer-: "que no podrá variarse ni aun por acuerdo unánime". E indica un orden. Y, en él, dice que los asuntos con urgencia se tratan primero. Agrega que, si hubiere dos proyectos con urgencia, preferirá el que tenga fecha de ingreso anterior.
En consecuencia, señor Presidente, solicito, si hay malentendido reglamentario, que la Mesa o el Secretario General de la Corporación verifiquen su interpretación y nos den a conocer su punto de vista.
Pero, para mí, la simple lectura del artículo 96 indica que la tabla de la sesión de hoy está mal constituida. ¿Por qué? Porque el proyecto que figura en el segundo lugar del Orden del Día tiene urgencia, calificada de "suma". No hay en ella ninguna otra iniciativa con urgencia.
No existe posibilidad alguna de doble interpretación respecto de este asunto. Y tampoco está en mí el cambiar un acuerdo. Porque en este caso, simplemente, no existe ningún acuerdo. Solo está la norma del Reglamento que dispone que ni aun por unanimidad se puede alterar el orden de los proyectos señalado en ella.
El señor GÓMEZ (Presidente accidental).- Tiene la palabra el Senador señor Lagos.


El señor LAGOS.- Señor Presidente, sin perjuicio de que espero que podamos abocarnos a la tabla en el orden que indica la circular respectiva y de que comprendo las preocupaciones de algunos colegas, entiendo que lo que ocurrió en el día de hoy fue que se sentaron los jefes de los Comités...
La señora ALLENDE.- Ayer, señor Senador.
El señor QUINTANA.- Ayer.
El señor LAGOS.- Perdón: ayer los jefes de los Comités discutieron este tema, y al final se llegó a un acuerdo respecto al orden de la tabla.
Ahora, lo que no me queda claro es que el Senador Cantero -para entender a Su Señoría- dice que, según el artículo 92, inciso...
El señor CANTERO.- Artículo 96, señor Senador.
El señor LAGOS.- Un momento.
El artículo 92 expresa: "Esta proposición se entenderá aprobada a menos que la observe un Comité.".
Entonces, mi única pregunta es la siguiente. Se celebra una reunión de Comités donde, tras las diferencias surgidas, se llega a un acuerdo. Pues bien: si un Comité no hace reserva en el sentido de que planteará el punto en la Sala, ¿qué sentido tiene efectuar esa reunión? Porque, si llegamos a un acuerdo en reunión de Comités, cualquiera que después baje desde el tercer piso a la Sala va a decir: "¿Sabe? Ante lo que acordamos en la reunión de Comités, yo hago valer el artículo 92".
El señor CANTERO.- Pido la palabra para precisar, señor Presidente.
El señor LAGOS.- Desde ese punto de vista, importa poco el anuncio del Senador señor Chahuán en cuanto a que no asistirá a las reuniones de Comités. Porque si las resoluciones emanadas de ellas no se van a respetar, ¡para qué las hacemos!
El señor CANTERO.- ¿Me permite, señor Presidente? Solo quiero precisar un aspecto.
El señor GÓMEZ (Presidente accidental).- Perdón, señor Senador. Ya hemos discutido mucho el punto.
El señor CANTERO.- Señor Presidente, el artículo 20 es muy claro.
El señor GÓMEZ (Presidente accidental).- Le vamos a pedir al...
El señor LAGOS.- Siempre nos puede iluminar el señor Secretario.
El señor GÓMEZ (Presidente accidental).- Sí, claro.
Señores Senadores, prefiero darle la palabra al señor Secretario General a los efectos de que establezca la interpretación, y luego veremos la forma de resolver el problema.
Tiene la palabra el señor Secretario.


El señor LABBÉ (Secretario General).- Yo quisiera explicar la situación completa, señor Presidente.
Conforme al Reglamento, un acuerdo unánime de Comités puede dejar sin efecto una o varias disposiciones para un caso concreto, fundadamente, sean cuales fueren, salvo las materias limitadas por el Reglamento, que son las acusaciones constitucionales y una más.
En lo que respecta al punto específico que se está debatiendo, debo señalar que el acuerdo de Comités sobre el proyecto que figura en el primer lugar del Orden del Día de hoy se adoptó, por mayoría de votos, para la sesión de ayer.
Un Comité pidió debatirlo en la Sala, y se mantuvo el lugar en que había sido colocado, pero para la sesión del día de ayer.
De consiguiente, para los efectos de la sesión de hoy, en opinión de esta Secretaría, corresponde la aplicación del artículo 96 del Reglamento; vale decir, preferencia para los proyectos con urgencia hecha presente por el Ejecutivo.
El señor CANTERO.- Correcto.
La señora ALLENDE.- ¿Me permite, señor Presidente?
El señor GÓMEZ (Presidente accidental).- Tiene la palabra la Honorable señora Allende.


La señora ALLENDE.- Señor Presidente, obviamente, entendemos que el señor Secretario es ministro de fe. Pero lo que aquí no se ha dicho es que la reunión de Comités celebrada ayer no fue la más tranquila -supongo- en mucho tiempo. Hubo bastante ofuscación.
Ahora el Senador Chahuán se ríe. Sin embargo, en su momento sonreía poco.
El señor CHAHUÁN.- ¡Fue un día de furia...!
La señora ALLENDE.- Costó bastante calmar su estado de ánimo un tanto alterado (se lo digo con mucho cariño). Pero finalmente lo logramos.
Me interesa destacar ese punto, señor Presidente, porque no es menor.
Ayer, en la reunión de Comités se discutió el orden de la tabla; se recordó un compromiso que había suscrito el Senador Longueira, etcétera. Todo ello provocó bastante ofuscación. La situación fue muy compleja. Al final, se reconoció que había un acuerdo.
Por lo tanto, ayer -como todos sabemos- se discutió y votó en la Sala el informe de Comisión Mixta recaído en el proyecto sobre rotulación de alimentos.
Sin embargo, inmediatamente después se acordaron cambios en el orden de la tabla, no por unanimidad -eso es efectivo; doy fe de ello, porque me consta que el Senador Chahuán no quería por ningún motivo la alteración planteada-, sino por mayoría.
Y no solo eso: la mayoría atendió los argumentos que el Senador Gómez -Su Señoría en este momento preside accidentalmente la sesión- expuso latamente para explicar las razones por las cuales la Sala debía tratar primero un proyecto de reforma constitucional, para después seguir con una iniciativa modificatoria de una ley orgánica constitucional con la que aquella tiene ligazón.
Entonces, independiente de la interpretación que dio el Secretario del Senado, yo no entiendo lo sucedido con determinado acuerdo de Comités, aunque haya sido mayoritario. No desconozco, por cierto, el derecho de un Comité a representarlo en la Sala. Y supongo que esta resolverá el punto mediante votación. Pero, sí, quiero que se diga en este Hemiciclo -y el Secretario así debe reconocerlo- que ayer se acordó que aquel era el cambio en la tabla. Y no entendí que solo era válido para la sesión de ayer. Porque en ella apenas alcanzamos a despachar dos proyectos: uno nos llevó tres horas; y en los últimos minutos, a petición expresa del Ministro Secretario General de la Presidencia, logramos tratar y despachar una segunda iniciativa: la atinente a los plazos vinculados con las elecciones presidenciales.
Señor Presidente, a mí me pareció obvio que, si en la sesión de ayer no alcanzamos a discutir el resto de los asuntos en que recayó el respectivo acuerdo mayoritario -repito-, hoy se respetaría el orden determinado por la Sala.
No entiendo la lógica de, en esta sesión, sacar el Reglamento, desconocer un acuerdo y sostener que él solo tenía efectos para el día de ayer y no es válido para hoy.
Si esa será la política hacia adelante, bueno. Tendremos, pues, que ser mucho más cuidadosos a la hora de hacer reuniones de Comités y deberemos dejar constancia de los acuerdos adoptados. Porque siempre entendí, y de buena fe, que el orden de la tabla se había establecido ayer. Y ese día se resolvió, por mayoría, que primero estaba el proyecto de reforma constitucional sobre voto de chilenos en el extranjero.
Por lo tanto, me cuesta entender esta nueva forma de convenir, donde "lo acordado no es lo acordado".
Lo digo con todo respeto, señor Presidente. El Senador Chahuán y el resto de los asistentes a la reunión respectiva saben que, efectivamente, fue así. Y al respecto no caben dos interpretaciones.
Acordamos algo, y yo entendí que eso se mantenía. Si no se pudo respetar la tabla de ayer fue simplemente porque no tuvimos tiempo para tratar todos los asuntos.
El señor GÓMEZ (Presidente accidental).- Señoras y señores Senadores, para qué vamos a seguir debatiendo sobre el punto cuando el señor Secretario dio una interpretación. No la comparto. Pero, como es el ministro de fe, deberíamos, conforme a ella, alterar el orden de la tabla.
Discutiremos la cuestión en su momento. No creo que sea lógico seguir debatiéndola ahora.
La señora RINCÓN.- ¿Me permite, señor Presidente?
El señor GÓMEZ (Presidente accidental).- Tiene la palabra Su Señoría.


La señora RINCÓN.- Señor Presidente, lamento lo que está ocurriendo. No fue el ánimo reinante en el trabajo de los Comités.
No se había invocado hasta ahora, que yo recuerde, en el año y tanto que llevo en el Senado, el artículo 20 del Reglamento. Obviamente, el colega que recurrió a él lo hizo en su justo derecho. Pero, si la situación es así, nos veremos obligados a celebrar reuniones de Comités los martes y miércoles.
Además, si se altera el orden de la tabla y no se respeta un acuerdo de mayoría, voy a pedir segunda discusión para el proyecto de ley pertinente.
El señor GÓMEZ (Presidente accidental).- Para este caso hay dos fórmulas.
Creo que no vale la pena abrir debate aquí, en la Sala. Porque también un Senador podría decir que no está de acuerdo con la interpretación que se dio y pedir que la Sala resolviera el punto. Eso resulta posible, porque ella es soberana.
Entonces, aparte el planteamiento formulado por el Senador señor Cantero sobre la base del artículo 96, número 4°, está la posibilidad de consultar a la Sala, la que resuelve en el acto, sin debate. Esta es otra alternativa. Y ella es soberana -siempre lo ha sido- en estas materias.
Tiene la palabra el Honorable señor Muñoz Aburto.


El señor MUÑOZ ABURTO.- Pero existe otra alternativa, señor Presidente.
El artículo 94 del Reglamento señala que "Por acuerdo de Comités que representen las dos terceras partes de los Senadores en ejercicio, manifestado en el Orden del Día de una sesión ordinaria o extraordinaria, podrá alterarse la tabla de la misma sesión.".
Si el día de ayer, por acuerdo de los Comités, se modificó la tabla, me parece que, a contrario sensu, conforme a lo señalado acá, debiera regir la misma norma. Vale decir, cualquiera de los jefes de Comités podría llamar a reunión y recabar el acuerdo a que alude el artículo 94. Y se salvaría lo manifestado por el señor Secretario para quienes concuerdan con la interpretación que dio.
El señor GÓMEZ (Presidente accidental).- Tiene la palabra el Honorable señor Longueira.


El señor LONGUEIRA.- Señor Presidente, no sé los números de los artículos del Reglamento, porque yo trato básicamente de que las cosas funcionen por sentido común o por acuerdo y la palabra empeñada.
Solo quiero dejar constancia de que ayer por primera vez vi el Canal de Televisión del Senado. Y la situación se visualiza de manera muy diferente. Nunca lo había hecho. Empero, sorpresivamente, estando en La Moneda, nos informaron que se estaba votando el proyecto sobre composición nutricional de los alimentos y su publicidad.
Para mí fue una enorme sorpresa, pues a la hora de almuerzo viajé exclusivamente al objeto de informar a las bancadas que con el Senador Girardi habíamos llegado a un acuerdo en el sentido de que dicha iniciativa no se iba a votar en la sesión de ayer.
Él me llamó desde la clínica donde se encontraba internado para informarme del avance que se estaba logrando en cuanto al veto. Y, atendidos su estado de salud y la necesidad de perfeccionar el veto, le planteé que era urgente llegar a un acuerdo para votar el referido proyecto hoy, miércoles.
Viajé exclusivamente, entre los episodios de ayer, para informar sobre el particular a las bancadas. Y así lo entendieron todos.
Salimos de la ceremonia de juramento del nuevo Ministro de Vivienda, y en un televisor observamos algo que, en mi concepto, constituiría un buen ejercicio si fuera visto por todos, pues comenzaríamos a entender por qué la ciudadanía está un poquito distanciada de nosotros y por qué esta Corporación y los partidos políticos se encuentran un poquito alejados -por decirlo de manera elegante- de ella.
No son, señor Presidente, sesiones que contribuyan a prestigiar la noble actividad que todos ejercemos con mucho sacrificio.
Solo quiero dejar constancia de aquello.
En esa oportunidad escuché a varios que hablaban del acuerdo (no sé si para bien o para mal; porque, además, no se oía con claridad la transmisión) que habíamos alcanzado aquí y al que contribuimos respetando la palabra.
Ahora bien, como nosotros la honramos habitualmente, solo deseo decir que lamento que ella no se haya respetado.
Por cierto, desde La Moneda llamé al Senador Girardi para expresarle que yo estaba profundamente sorprendido de que no se hubiera respetado ese acuerdo, ese compromiso.
A mi juicio, ello no hace bien cuando es el Presidente de la Corporación quien fija la tabla. Eso me quedó claro en la reunión de Comités. Quienes participaron en ella son testigos de que pregunté en reiteradas ocasiones quién había confeccionado el Orden del Día de la sesión anterior.
El señor CHAHUÁN.- El Ministro ya se había ido.
El señor LONGUEIRA.- No sé si se había retirado. Pero eso fue lo que se informó.
El señor CHAHUÁN.- Lo estuvimos llamando por celular.
El señor LONGUEIRA.- Puede ser.
En todo caso, deseo precisar el punto. Porque el Reglamento no es tan importante. Lo más relevante es que se respete la palabra empeñada. Si no se respeta, operará el Reglamento.
Ahora, creo no haber leído nunca el Reglamento, pues no necesitamos recurrir a él: basta que hagamos las cosas por sentido común, que respetemos la palabra empeñada.
En tal sentido, lamento sinceramente que ayer no se haya cumplido algo que se acordó con el Senador Girardi y que, entiendo, fue transmitido en los términos señalados.
Gran parte de ello fue lo que gatilló un buen porcentaje de la conflictividad observada en la sesión de ayer.
Procuremos que la sesión de hoy sea más tranquila, para que no sigamos contribuyendo a la imagen de que hice mención.

El señor LETELIER (Vicepresidente).- Como fui aludido, me permitirá la Sala clarificar lo siguiente.
Primero, debo puntualizarle al Senador señor Longueira que en la reunión de Comités de ayer se actuó de acuerdo al Reglamento.
Lamento, para los fines del entendimiento del proceso seguido, que Su Señoría no haya estado ese día en la Corporación y que no participara el Comité UDI titular.
Existía un acuerdo unánime para tratar ayer el proyecto sobre composición nutricional de los alimentos y su publicidad. Se hizo una petición de cambio de ese acuerdo unánime. Hubo objeción de algunos Comités. Por eso la iniciativa se trató ese día.
Yo pido, con todo respeto, que se entienda lo ocurrido ayer.
En esa reunión de Comités estuvo por la UDI el reemplazante, Senador señor Uriarte.
Ahora, le correspondió fijar el orden de la tabla a quien habla. Ello se hizo conforme al Reglamento y de acuerdo a la petición formulada en ese momento, dado que había un acuerdo unánime previo.
Sobre el tema en discusión, ofrezco la palabra.
Honorable señor Cantero.


El señor CANTERO.- Señor Presidente, el señor Secretario hizo una interpretación del Reglamento completamente apegada al texto del número 4° del artículo 96: cuando hay un proyecto de ley con declaración de urgencia, prefiere sobre todo el resto.
No existe ninguna norma que contradiga aquello.
A mayor abundamiento, el mismo artículo señala que ni siquiera por acuerdo unánime se podrá alterar la primacía o el ordenamiento que establece el Reglamento.
En consecuencia, señor Presidente, no hay más que discutir.
El artículo 96 es extraordinariamente claro, muy preciso, taxativo.
Querer torcerle el espíritu al Reglamento me parece francamente inadecuado.
Por eso, pido que se respete la interpretación del señor Secretario, como ha sido tradicional en el Senado, y que nos aboquemos al estudio del proyecto signado con el número 2 en el Orden del Día.
El señor LETELIER (Vicepresidente).- Antes de que intervenga la Honorable señora Alvear, el señor Secretario quiere clarificar un punto.


El señor LABBÉ (Secretario General).- Solo deseo manifestar que el Secretario emite una opinión a solicitud de los Senadores. Porque él no interpreta el Reglamento. Esto le corresponde al Presidente del Senado. Y, habiendo duda, es la Sala la que en definitiva adopta los criterios.
Es -reitero- solo una opinión.
El señor CHADWICK.- Se contemplan disposiciones expresas al respecto en la Constitución y en la ley.
El señor LETELIER (Vicepresidente).- Tiene la palabra la Honorable señora Alvear.


La señora ALVEAR.- Señor Presidente, quisiera sumarme a lo que probablemente la mayoría de los Senadores deseamos en la Corporación, que es cumplir la palabra empeñada; efectuar un buen tratamiento de los proyectos de ley y no descalificarnos cuando nos encontramos en posiciones distintas, sino exponer nuestros argumentos. Y, en ese ánimo, formularé solo una observación.
Ayer, cuando terminamos de discutir la iniciativa sobre la rotulación de alimentos, el señor Ministro Secretario General de la Presidencia nos pidió un cambio en el Orden del Día. A continuación venía la reforma constitucional que se halla hoy en primer lugar, pero nos solicitó tratar antes la relativa al cambio de la fecha de las elecciones.
Aun cuando ello no había sido acordado en Comités, accedimos de buena fe, porque lo requería ese Secretario de Estado, y decidimos votar, en el supuesto -y quisiera decirlo con mucha claridad- de que se continuaría con la tratamiento de la tabla.
Más aún, cuando iba a empezar la relación del proyecto, se me dijo que ya era muy tarde y que era mejor dejarlo para el día de hoy, a fin de que se encontraran presentes todos los Senadores, porque ya estaba terminando la sesión y quedaban pocos minutos.
Entonces, deberíamos haber discutido ayer la reforma constitucional, y no lo hicimos por la petición expresa que he señalado.
Si se hace referencia a la buena fe; a respetar los acuerdos; a poder trabajar de consuno; a prestigiar al Congreso, a la Corporación y a los parlamentarios, creo que todos debemos actuar en esa misma dirección.
Gracias.
El señor LETELIER (Vicepresidente).- Tiene la palabra la Honorable señora Allende.


La señora ALLENDE.- Señor Presidente, iba a solicitar que se resolviera en votación por mediar un derecho, evidentemente, pero lo expresado por la Senadora señora Alvear es muy importante.
Sé que usted está conversando con el señor Ministro, pero la cuestión se relaciona directamente también con este.
Mi Honorable colega ha hecho muy bien en acordarse de lo acontecido. El propio señor Larroulet me pidió, como jefa de bancada, que accediéramos a votar, cambiando el orden en ese momento, la reforma constitucional que tenía que ver con los plazos. No hubo ningún problema en acceder, pero en el bien entendido de que hoy día continuaba la tabla con el primer punto que debió haberse tratado ayer.
En consecuencia, no solo discrepo de la interpretación del señor Secretario, sino que también me parece que los nuevos antecedentes entregados por la señora Senadora dejan meridianamente clara la buena fe con que actuamos al haber entendido siempre que hoy día se partía en la tabla con la reforma constitucional.
Cualquier otra conclusión no hace más que enrarecer el ambiente, por desgracia, en la medida en que habíamos llegado a un acuerdo que se supone de buena fe.
Así que, sobre esa misma base, pido restablecerlo. La Sala tiene perfecta soberanía para poder reafirmar algo que debió operar sin ni siquiera necesidad de una consulta.
Y en el futuro velaremos muy bien para que en las reuniones de Comités queden establecidos claramente los acuerdos y las proporciones en que se suscriben, en el mejor ánimo, por cierto.
Pero lo que corresponde ahora, francamente, con la misma buena fe con que actuamos ayer, es que se respete una tabla que quedó reafirmada en esa misma ocasión.
He dicho.
El señor LETELIER (Vicepresidente).- Informaré lo siguiente respecto a lo acontecido. En la reunión de Comités celebrada en esa oportunidad se resolvió -y los señores Senadores que concurrieron lo recordarán- que se tratara primero el proyecto de ley sobre rotulación; a continuación, el relativo a la fecha de las elecciones; después, el de reforma constitucional atinente al voto de los chilenos en el extranjero. que se encontraba signado con el número 6 del Orden del Día y que hoy se halla en primer lugar, y en cuarto lugar, el referente a inscripción y votaciones.
Ese fue el acuerdo formal del día de ayer.
El señor CANTERO.- Y fue cuestionado.
El señor LETELIER (Vicepresidente).- Lo que se halla en discusión hoy dice relación con que la Mesa elaboró una tabla que continúa la del día de ayer, habiéndose suscitado una discrepancia acerca de la interpretación de un punto conforme al Reglamento. Y quiero precisarlo.
Se puso en primer lugar la reforma de la Carta y después el proyecto que modifica la ley orgánica constitucional. Algunos concluyen en dos lecturas sobre la materia. Esto es para el efecto de resolver. Se estima que la urgencia impone el orden de la tabla...
El señor LONGUEIRA.- ¡Siempre ha sido así, desde hace veinte años!
El señor LETELIER (Vicepresidente).- Ofreceré la palabra para intervenir. Quiero solamente clarificar cuál fue el debate, para que se haga referencia a lo mismo. El Orden del Día de la sesión de hoy es la continuación, sin variación, de la tabla de ayer.
Se ha suscitado un debate respecto a la interpretación del número 4 del artículo 96 del Reglamento.
El señor KUSCHEL.- ¡No admite interpretación, señor Presidente...!
El señor LETELIER (Vicepresidente).- Como este no es un tribunal de justicia, hago presente a los señores Senadores que se entiende que se plantean dos interpretaciones: si la urgencia califica para el orden en que se despachan los asuntos o si el proyecto se tiene que tratar dentro del plazo respectivo. Se han formulado diferentes opiniones.
Ofreceré la palabra algunas veces más y someteré después la cuestión a la Sala para que resuelva.
Puede intervenir el Honorable señor Chadwick.


El señor CHADWICK.- Señor Presidente, no existen en el Reglamento acuerdos sobre la continuidad de las tablas. Cada sesión es completamente separada de la anterior o de otras precedentes. Y eso es fundamental entenderlo, porque es lo que permite la aplicación de la urgencia. De lo contrario, bastarían los acuerdos de Comités para bloquear todas las que disponga el Primer Mandatario.
Debo recordar que se trata de una atribución contenida en la Carta Fundamental. La Ley Orgánica Constitucional del Congreso la recoge y señala cuál es la prelación para estos efectos.
Y el artículo 96, N° 4, del Reglamento no admite interpretación. Es una norma que establece el orden de precedencia de las materias en la tabla correspondiente a cada sesión, señalando expresamente que las declaradas con urgencia -ello nada tiene que ver con el plazo de vencimiento- prefieren a aquellas que no han sido objeto de calificación.
Entonces, pido, por favor, que esa disposición se aplique para la sesión de hoy.
El señor LETELIER (Vicepresidente).- La Sala resolverá. Los argumentos resultan bastante claros.
Tiene la palabra el Honorable señor Gómez.


El señor GÓMEZ.- Señor Presidente, usted tiene todo el derecho a ceñirse al artículo 92 del Reglamento. En algo tiene razón el Senador señor Chadwick: se trata de una tabla nueva. Por lo tanto, se puede hacer uso de la norma. ¿Y qué dice esta al final? "En este caso se consultará a la Sala, la que resolverá en el acto, sin debate.".
El señor NAVARRO.- Que se cierre el debate.
El señor GÓMEZ.- Por mi parte, no estoy de acuerdo con la interpretación de mi Honorable colega, porque las urgencias establecen plazos legales para que esta Corporación despache un proyecto. No obligan a hacerlo cuando se da cuenta del mensaje que las hace presente. La del proyecto sobre inscripción automática fue renovada con esta fecha en el carácter de "suma", o sea, hoy empiezan a correr 15 días para cumplirla, de acuerdo con la ley y la Constitución. Nadie está obligado en el Congreso a resolver el asunto hoy.
En ese sentido, el Presidente del Senado tiene facultades para determinar la tabla.
Lo que sí podemos hacer, en realidad, pero no debiéramos, es sobrepasar dicho plazo. De otro modo, el señor Ministro Secretario General de la Presidencia tendría que haber pedido ayer, cuando vencía la urgencia, que sesionáramos hasta resolver.
Lo que he señalado es lo que establece la disposición constitucional. Por lo tanto, resulta absolutamente imposible entender que el Senado se halle obligado a pronunciarse sobre un proyecto cuando la norma fija un plazo de 15 días para la urgencia.
Así que le pido, señor Presidente, que cite a reunión de Comités para que podamos conversar sobre el punto o que lo someta a votación en la Sala, que es la soberana.
El Reglamento no puede alterar ni la ley ni la Constitución.
El señor PROKURICA.- Por eso mismo.
El señor LETELIER (Vicepresidente).- Puede intervenir el Honorable señor Espina, después de lo cual voy a citar a reunión de Comités para zanjar el problema.


El señor ESPINA.- Señor Presidente, el Honorable señor Gómez tiene razón en algo: por regla general, la Sala es soberana para resolver muchas cosas. Pero no puede hacerlo respecto de otras, expresamente contempladas en la Constitución o la ley. No sería posible que se saltara un trámite reglamentario.
Una norma expresa: el artículo 96, como el señor Secretario lo sabe perfectamente, establece que "Cuando existan dos o más asuntos que, según este Reglamento, deban tratarse" -se lo menciono a mi Honorable colega Gómez, quien integró durante mucho tiempo la Comisión de Constitución y fue su Presidente- "o votarse con preferencia", etcétera,...
El señor GÓMEZ.- ¡En el Reglamento!
El señor ESPINA.- ...señala el orden en que ellos se despachan. Y su número 4º hace referencia a "Los asuntos respecto a los cuales se haya declarado la urgencia.".
Por lo tanto, quiero representar, con el mayor respeto, que constituye una flagrante violación del Reglamento la pretensión de saltarse nuestra propia disposición -ya aprobada y que, por lo tanto, es ley de la República- y no cumplirla.
Más todavía -como lo expresó mi Honorable colega Cantero-, se dispone que "ni aun por acuerdo unánime" podrá efectuarse una variación. Podemos mantener muchas diferencias, pero pido,...
La señora ALLENDE.- ¿Por qué no lo dijeron ayer?
El señor CHAHUÁN.- ¡Lo hicimos!
El señor ESPINA.- ...por favor, que ellas no digan relación con normas de tal claridad. Cuando el Reglamento expresa que ni aun por unanimidad se puede alterar el orden en que se tratan las materias, ¿cómo alguien puede manifestar que caben dos interpretaciones? Me gustaría saber cuál es la otra.
El texto es claro al hacer referencia a asuntos que "deban tratarse", no solo votarse, y, en seguida, preceptúa que ni siquiera por acuerdo unánime de los Senadores -repito- se puede introducir una variación. Y la razón es obvia: la urgencia, establecida en la Constitución, le da una primacía al Presidente de la República, nos guste o no.
El señor GÓMEZ.- ¡Son 15 días!
El señor ESPINA.- No, Su Señoría. Cuando la disposición reglamentaria emplea la palabra "tratarse" y se está confeccionando la tabla, se requiere "tratar" primero el proyecto al que le corresponda la preferencia de la urgencia.
No recuerdo que jamás en los Gobiernos de la Concertación, en los últimos veinte años o en los nueve que llevo de Senador, se le haya ocurrido a alguien alterar ese orden. ¡Nunca! No recuerdo que, mediando una iniciativa calificada con urgencia, hayamos resuelto saltarnos esta última mediante un acuerdo. De otro modo, como la Constitución dispone que el Primer Mandatario puede hacerla presente y, por lo tanto, priorizar los proyectos, y el Reglamento, para asegurar esa norma, determina que ni siquiera por unanimidad se puede efectuar una alteración, significaría que una mayoría política perfectamente podría violar este último el día de mañana.
Pienso que en este caso no caben dos interpretaciones, señor Presidente. Me parece en extremo grave que no se cumpla una disposición que nunca ha dejado de considerarse. Sin perjuicio de que usted cite a reunión de Comités, lo que corresponde es ocuparse con prioridad en las iniciativas calificadas con urgencia.
El señor LAGOS.- Señor Presidente, solicito intervenir en forma breve.
El señor LETELIER (Vicepresidente).- Ya informé que citaré a reunión de Comités.
Deseo fijar el punto en disputa, porque, aunque respeto mucho a todos los señores Senadores, entiendo que el concepto en debate, con relación al artículo 96 del Reglamento, es el siguiente.
La discusión se generó por la renovación de la urgencia. Si se hubiera mantenido la situación de ayer -porque el plazo vencía hoy-, mi conclusión sería distinta.
Solo quiero precisar. La norma citada hace referencia a "asuntos que, según este Reglamento, deban tratarse o votarse con preferencia,". La interpretación de la Mesa es que contamos con 15 días para el tratamiento
Repito que, respetando a todos los señores Senadores, deseo simplemente consignar las diferencias de interpretación y citar a reunión de Comités para determinar cómo se aborda el punto. No existe ninguna intención de "torcer la nariz". Cualquiera puede pedir segunda discusión y quedar la consideración de un asunto para el próximo mes. Lo digo para que entendamos que se registran distintos puntos de vista.