Viernes 31 de Julio de 2026
Comisión de Familia aprueba proyecto que agrava sanciones por entrega o exhibición de material pornográfico a menores de 14 años
La iniciativa, que ahora avanza a la Comisión de Constitución, busca proteger la indemnidad sexual y el sano desarrollo de la niñez mediante el endurecimiento de penas y la actualización de definiciones legales frente al uso de nuevas tecnologías e inteligencia artificial.

La Comisión de Familia, Infancia y Adolescencia, presidida por la senadora Vanessa Kaiser, aprobó de forma transversal la moción que modifica diversos cuerpos legales para aumentar las sanciones en casos de entrega o exhibición de material pornográfico e inadecuado a menores de catorce años.
El proyecto -de autoría de las senadoras Vanessa Kaiser, Andrea Balladares y de los senadores Karim Bianchi, Enrique Lee y Arturo Squella- busca cerrar vacíos legales que permiten la impunidad y modernizar la normativa considerando el contexto digital actual.
REFORZAR LA PROTECCIÓN DE NNA
Según se desprende del texto legal, se avanza en reforzar la protección de niños, niñas y adolescentes (NNA) frente a la exposición a material pornográfico o inadecuado, priorizando su indemnidad sexual y su sano desarrollo físico y psíquico.
Para ello, se enfoca en aumentar las sanciones penales, proponiendo penas de presidio mayor en su grado mínimo (desde los 5 años y un día hasta los 10 años), y en ampliar la definición de material pornográfico para incluir contenidos generados por sistemas informáticos e inteligencia artificial.
Adicionalmente, el proyecto aborda los peligros del entorno digital, al establecer un aumento de pena si el autor falsea su identidad o edad para ganar la confianza del menor; e incluye medidas de reparación para las víctimas, obligando al condenado al pago de costas y al reembolso de gastos médicos y psicológicos derivados del daño causado, asegurando que estos gastos sean considerados un derecho de la víctima durante todo el proceso.
VISIONES
Durante la sesión, el subsecretario de la Niñez, Marcelo Sánchez, alertó sobre los riesgos neurobiológicos de la exposición prematura, y precisó que “la inmadurez de la corteza prefrontal en menores de 14 años limita su capacidad para procesar y protegerse de estímulos sexuales inadecuados”.
Asimismo, destacó que el daño psicológico y la confusión sobre los límites son significativamente mayores cuando la exposición es facilitada por un adulto de confianza u ocurre en un contexto educativo.
Por su parte, el Defensor de la Niñez, Anuar Quesille, valoró la eliminación del requisito de "procurar la excitación sexual" presente en el proyecto, lo que, a su juicio “amplía el margen de protección legal”.
No obstante, recomendó que la ley distinga expresamente entre pornografía y "material de abuso sexual infantil", para “evitar confusiones entre la mera exposición a contenidos y los registros de agresiones ya cometidas”.
Además, advirtió que restringir la protección automática solo a menores de 14 años podría ser "regresivo", sugiriendo mantener el estándar actual para todos los menores de 18 años y utilizar criterios objetivos como la afectación a la indemnidad sexual en lugar de conceptos valorativos indeterminados.
Durante su exposición, la psicóloga Anneliese Dörr subrayó que la adolescencia no es simplemente un proceso de maduración biológica, sino una etapa de "reorganización de la personalidad" en la que se construye la identidad y los vínculos afectivos.
La experta indicó que la pornografía actúa como un "modelo cultural" invasivo que impone “guiones rígidos sobre el cuerpo y el deseo, lo que puede interrumpir o empobrecer la integración del pudor, la reciprocidad y la intimidad en los jóvenes”.
Según Dörr, “la protección legal debe ser severa, ya que ocurre cuando el menor aún está formando sus primeras representaciones sobre el encuentro con el otro, sustituyendo la gradualidad del desarrollo por la cosificación y la explicitud”.