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Jueves 15 de Noviembre de 2012

Hacia un Estado social y democrático

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Por Camilo Escalona, Presidente del Senado

foto genérica para noticia

ImagenDiscurso del Presidente del Senado, Camilo Escalona, en lapresentación del libro "Retrato de la desigualdad en Chile".

(Universidad Los Lagos - Puerto Montt, 15 de noviembre de2012)

Muy buenos días:.-

Se ha comentado y divulgado, respecto del perfil que asumióel ex senador ya fallecido, el presidente del Senado, don Gabriel Valdés,  que él, al asumir el año ¿90, proyectó sugestión desde la Presidencia del Senado, en cómo hacer del Senado el gran sitio de los acuerdos; y esa idea quedóhasta ahora. Proyectando la idea, los senadores son figuras políticas quetienen que hacer un gran esfuerzo, con el propósito de lograr que el país y lasociedad chilena encuentren puntos de convergencia que sean complementarios yse proyecten en acuerdos nacionales de gran alcance.

Entiendo que don Gabriel Valdés se propuso esa tarea,tomando en cuenta que el año ¿90, al retornar la democracia, el país corría elsevero riesgo de volver a polarizarse. La democracia llegaba con mucha fuerza, pero también, hay que decirlo,los restos de la dictadura estaban aún vivos y presentes.  El NO había obtenido el 55% de los votos.  El SÍ, en apoyo a Pinochet, el 45%. Valedecir, no se había derrumbado, desde el punto de vista social, el apoyo a ladictadura y eso se replicó en la elección presidencial, en que don PatricioAylwin sacó aproximadamente el 50% de los votos y, en la representaciónparlamentaria, la Concertación quedó con una votación cercana al 60% en ambasCámaras; pero, siendo minoría en el Senado, dado la existencia de los senadoresdesignados que establecía la Constitución del ¿80.

El país tenía una fuerza democrática mayoritaria, pero unaminoría que tenía fuerza, porque aún, además, estaba Pinochet de Comandante enJefe del Ejército y se proyectaba un legado autoritario que no era fácil deremover.

Es posible, en consecuencia, de manera muy legítima,  que don Gabriel Valdés se propusiera evitaruna nueva fractura y hacer del Senado un punto de acuerdo de gran alcance parael país.

Ahora la situación es diferente. Yo medité respecto de cuáles hoy el desafío del sistema político en Chile, para poder precisarlo,establecerlo.  Hay que mirar la realidad,con toda la crudeza que ésta tiene, con datos veraces, con investigadoresobjetivos que, sin perjuicio de lo que ellos piensen, en su toma de partido enla situación política, los investigadores tengan la capacidad de realizar untrabajo exhaustivo, lo más detallado posible, que no se pierda la perspectivageneral, pero que los datos sean fidedignos, comprobables, que seanconfiables.

Por ese motivo, le solicité a la Biblioteca del CongresoNacional un estudio sobre la desigualdad en Chile.  Porque mucho se habla de la desigualdad, perohay que ratificar este sentimiento; esta, muchas veces, intuición que tiene lasociedad chilena respecto que está viviendo grados de desigualdad que no sontolerables, desde el punto de vista de lo que debe ser una sociedaddemocrática, eso se tiene que ratificar con la investigación, con losdatos.  Y la Biblioteca del CongresoNacional ha hecho un trabajo extraordinario desde mi punto de vista.

Muchos han intentado menoscabar este esfuerzo institucional,diciendo que esto era conseguir datos para el programa de Bachelet.  Siempre hay personas en los medios decomunicación que tratan de menoscabar las opiniones ajenas y actúan con ciertomorbo.

Quiero decir que se ha hecho un trabajo abierto, que está adisposición de todas las fuerzas políticas. De las que han tenido participación en los gobiernos de los últimos 20años, de las que no han tenido participación, de las fuerzas parlamentarias yextra parlamentarias. A todas las personas que les interese tener un Chile queenfrente el grado de desigualdad, este trabajo les va a servir,independientemente de la candidatura que puedan apoyar, independientemente delas opciones que puedan tener.

Está a disposición de ustedes, a través de Internet, en elsitio de la página de la Biblioteca del Congreso Nacional, el mismo libro queustedes tienen acá, porque siempre, en nuestra cultura, es importante reflejarestos esfuerzos en textos, en papel, porque esa es nuestra culturaancestral.  Ustedes, que son jóvenes yque tienen una cultura distinta a la de la generación mía y de las otrasgeneraciones, pueden sacarlo directamente de Internet.  Ahí están los gráficos y está toda lainformación a disposición de ustedes.

Tuve la buena suerte que dos economistas muy importantes delpaís, de distintas posiciones, Klaus Schmidt-Hebbel y Alberto Arenas, uno quemás bien simpatiza con el actual Gobierno, uno que simpatizaba con losGobiernos de la Concertación, presentaron este libro y ambos coinciden en unhecho que es el clave: contiene un esfuerzo que en nuestro país no se habíahecho, tiene datos enteramente inéditos y tiene algunas áreas de investigaciónque no se habían llevado a efecto hasta ahora, como por ejemplo, el tema de laseguridad ciudadana.  Aquí tanto que sehabla de la lucha contra la delincuencia, allí, la verdad, los que más sufrenlos problemas vinculados a los delitos, son los más pobres de este país.  Ese es un dato que está ahí claramente confirmadoy comprobado.

En el transporte público, un dato que a mí mismo me hasorprendido cuando se hizo la presentación en el Senado.  Ocurre que, uno puede pensar, la RegiónMetropolitana, mucho se habla de la congestión vehicular, que efectivamente nadiela puede desconocer.  En las casas de lossectores de medianos ingresos hacia arriba, las familias tienen dos o tresvehículos.  Se habla de dos o tresvehículos de esos "todo terreno 4x4", en algunos hogares, verdaderas flotastienen las familias del llamado "barrio alto" de la Región Metropolitana.  Y, sin embargo, también tienen el mejoracceso al transporte público.  O sea, unopodría decir, mire, la verdad es que los ricos tienen autos y los pobres tienenmicros, no es así, los ricos no solamente tienen autos, sino además tiene másmicros.

Este trabajo viene a establecer, con una nitidez, desde mipunto de vista tremenda, que nuestro país sufre una fractura social, de la cualse tiene que hacer cargo. Por lo tanto, me siento orgulloso de haberle solicitadoa la Biblioteca del Congreso Nacional este trabajo.

Ahora, por lo tanto, a diferencia del año ¿90, no es lafractura política lo que puede afectar la estabilidad de nuestro país.  Hoy es la fractura social el factor clave quehay que enfrentar para garantizar la estabilidad democrática e institucional denuestro país a largo plazo.

Entiendo que, muchas veces, se cae en las consignas y uno,en los discursos y en las retóricas, tiende a hablar de la desigualdad.  Bueno, acá hay un texto en que los datos sonirredargüibles, son definitivos.

Si nuestro país no hace una rectificación de fondo, si nohay un programa de Gobierno capaz de enfrentar a corto, mediano y largo plazo,los temas de la desigualdad, por cierto que, inevitablemente también esta desigualdadafectará la estabilidad política de la nación chilena. Esa es la conclusión queyo saco.

Ahora bien, agregaría otra reflexión más.  Los temas de la desigualdad no se refieren,como bien lo dice el trabajo, no es sólo el aspecto cuantitativo. Estamosahora, y esto es un fenómeno a escala global, en un nuevo nivel, estamos en unnuevo grado, en una nueva situación, desde el punto de vista de los fenómenosde la desigualdad. A qué me refiero, a que se ha instalado en las conciencias,en las mentes, de tal manera potente la idea de que unas personas son pobres ylas otras son muy ricas, que unos tienen que soportar los abusos y los otroslos pueden cometer; se ha instalado de tal manera una forma de vivir, que ya noestamos solo frente a un tema de desigualdad, sino que estamos frente a un temade la dignidad de la persona humana.

Lo que está ocurriendo es que tenemos una situación dedesigualdad en nuestro país, que genera una fractura en la relación socialmisma. Por eso que, desde mi punto de vista, desigualdad  y abusos, están directamente relacionados.

Acá se ha llegado a instalar la idea de que se puedencometer abusos y que ya, simplemente, no se puede hacer nada contra esosabusos.  Voy a explicarme con ejemplosprácticos.  Cuando una persona llega alterminal de Puerto Montt, apurado, un día de semana cualquiera, de un mescorriente, en que no haya ninguna fiesta importante o significativa, si negociacon habilidad al subirse al bus que parte para Santiago, puede llegar a comprarun pasaje, cuando el bus va partiendo, con uno o dos pasajeros y las personasestán apuradas porque no llevan la suficiente cantidad de personas parafinanciar el pasaje, puede sacar un pasaje por tres mil, cuatro mil,  o cinco mil pesos.  Pero llega el fin de semana largo y le cobrancuarenta mil. O sea, una persona para ir a pasar un fin de semana con sufamilia, en un fin de semana largo, le llegan a cobrar diez veces la tarifa quepagaría en un día ordinario cualquiera.

O sea, se instaló la idea de que el abuso es posible.  Se instaló una conducta de abuso que afecta alos más pobres, por cierto, pero afecta a todos los sectores sociales,incluyendo los sectores medios y altos. De eso fuimos testigos el último fin de semana largo, cuando familias declase media alta, yo creo que incluso familias acomodadas, fueron simplementedejadas abandonadas en el aeropuerto internacional de Santiago por lasaerolíneas que habían sobrevendido sus pasajes. Y ahí estaba la familia, yo vi por televisión una familia que decía "yoplanifiqué este fin de semana largo en el mes de febrero".  Estamos hablando del fin de semana largo delmes de septiembre.  Lo planificó conmedio año esa familia. Iba el esposo, la esposa y los hijos, no sé, a Brasil,seguramente a una playa, tenían una semana para pasarla bien y se iban adescansar; y, sin embargo, estaban ahí, en el aeropuerto de Pudahuel, botadospor la simple y sencilla razón de que el gerente de la aerolínea habíapermitido que los funcionarios vendieran dos, tres o cuatro veces la cantidadde pasajes que iban a disponer para la capacidad de carga de pasajeros de esaaerolínea.  ¿Y le pasó algo? No le pasónada.  O sea, la desigualdad ha idoconduciendo a un resultado terrible, que se entiende que el abuso puede quedarimpune, porque son tales los niveles de desigualdad, que aquéllos que sonabusados, ni siguiera van a tener la posibilidad de reclamar.

Entonces, vuelvo a la idea original de mi intervención.  La verdad es que siento que el gran desafíodel próximo período es poder generar un programa nacional, económico, social,político, institucional, cultural, porque también los temas culturales son, eneste ámbito, decisivos, que puedan hacerse cargo del tema de la desigualdad.

Lo que está ocurriendo es que  hemos llegado a un punto en que ladesigualdad está arrebatando la dignidad de las personas y eso es lo que meaflige.

Hace algunas décadas atrás, para enfrentar los temas de ladesigualdad, en Europa, que durante el siglo XX, por lo menos la primera partede él, aún continuaba siendo el centro del mundo, ahora ya no lo es, pero en laprimera parte del siglo XX sí continuaba siéndolo, a pesar de la Primera GuerraMundial, luego a pesar de la Segunda Guerra Mundial, pero precisamente por esasdos guerras, perdió la primacía en el mundo y fue desplazada como centroglobal.  En Europa hubo dos respuestas altema de la desigualdad.  Eligualitarismo, que devino en el Totalitarismo Estalinista, o sea, entender quela completa expropiación de los medios de producción iba a generar la posibilidadque todas las personas viviesen iguales, que no ocurrió así y que generó unaelite dominante que tenía todos los privilegios y comodidades frente a lamiseria y los abusos que se cometían en contra de la enorme mayoría de lapoblación.  O sea, el sistema comunistaque fue la expresión política de esa idea de igualitarismo, no fue capaz deresolver el desafío que se había propuesto y cayó en una profunda desigualdadsocial en sus estructuras nacionales básicas y, frente a ese fenómeno, elcapitalismo respondió con el llamado Sistema del Bienestar Social, cuyaprincipal fuerza política fue la llamada Social Democracia Internacional.  O sea, los Partidos Social Demócrata oPartido Socialista de la Europa Occidental, que fueron capaces de generar unEstado del Bienestar que podía a la población responderle por la educacióngratuita, por salud gratuita y por tener acceso a todos los niveles básicos dela vida, que son esenciales para que las familias puedan vivir con dignidad.

Qué es lo que está implícito en lo que estoy diciendo, quemientras estaba la amenaza comunista, el capitalismo era capaz de introducirreformas profundas y de fondo que enfrentaban los temas de la desigualdad.

Derrumbado el comunismo, desde los 90 hasta acá, simplementeha habido una farra completa. O sea, el capitalismo no se sintió más amenazadoy por lo tanto, quienes son sus centros dirigentes, sus centros ideológicos ysus centros financieros, entendieron que había chipe libre, y por lo tanto, del90 para acá, desde el derrumbe del comunismo, a nivel global, la sociedad hacaminado hacia formas de desigualdad que nunca antes se había conocido en lahistoria de la humanidad.

Entonces, este es un desafío chileno, pero es también undesafío global. Si la idea del igualitarismo total no funcionó, no esaceptable, ni ética, ni política, ni socialmente, la idea que se pretendióestablecer, que ante la ausencia de la posibilidad de un sistema político quegarantice igualdad, que ante esa situación que ocurrió desde fines de los 80hasta comienzo de los 90 con el desplome del comunismo, entonces todo vale, haychipe libre, los poderosos pueden hacer lo que quieran.

Ese es el punto esencial. Cómo poder establecer una sociedaddemocrática, en que existan niveles de relaciones sociales, en que se puedagarantizar la diversidad, con el pleno ejercicio de la libertad y la dignidadde la persona.

No somos iguales, no podremos serlo nunca.  Uno de los hechos positivos que aprendió lahumanidad en la última década, es precisamente el ejercicio de ladiversidad.  Los seres humanos no sonidénticos el uno al otro, pero eso no puede significar el que se genere unasociedad en que finalmente no hay ningún tipo de base común para la existenciahumana. Algo esencial, que es la dignidad de la persona humana, pero de ahípara allá, que es lo que te dice, a ver, qué puede existir, qué somos capacesde hacer.  La sociedad humana que hagenerado tantas maravillas, que ha generado el Internet, que ha generado laelectrónica, los viajes al espacio, la biotecnología, la arqueología, lasociedad de la que somos parte, que ha hecho maravillas, qué puede hacer, desdeel punto de vista de su propia convivencia, en el curso de los próximos años,con el propósito que se enfrente este tema profundo, de la fractura social queconmueve nuestra civilización hoy día.

En mi opinión, hay un primer paso, que debiéramos hacer enel curso de los próximos años: derechos sociales garantizados a educación, asalud, a vivienda, al agua potable, a la electricidad.  Derechos sociales garantizados.  Eso significa reemplazar el Estadosubsidiario por un Estado social y democrático de derechos en nuestropaís.  Eso significa crear una mayoríanacional que sea capaz de darle a Chile una nueva Constitución.

Ahora, como ustedes saben, porque conocen mi pensamientopolítico, creo que el único camino posible en esa dirección son las reformaspor vía institucional.  Pero esasreformas por vía institucional, tienen que encaminarse en la dirección de unEstado social y democrático de derechos. Es decir, que las condiciones básicasque la civilización de hoy le puede dar a las personas, sí estén garantizadasen nuestro ordenamiento institucional. Eso significa derechos socialesgarantizados que son, en consecuencia, universales y de los cuales el Estadodemocrático tiene que hacerse responsable.

Los invito a que saquen por Internet el libro, tiene muchosantecedentes y  muchos datos que les vana servir.

Muchas gracias.