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Viernes 7 de Noviembre de 2025

Contaminación de plástico en los océanos: realizan conversatorio sobre gobernanza ambiental

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El senador Ricardo Lagos Weber valoró el encuentro realizado en conjunto con la ONG Océana, organizaciones ambientales y de la sociedad civil.

Senador Lagos y océanos

Encontrar caminos y consensuar opiniones que permitan reactivar las negociaciones para la firma del Tratado Global Contra la Contaminación por Plástico, tras el fracaso de las negociaciones en Ginebra, en agosto pasado, fue uno de los objetivos del conversatorio “¿En qué está la negociación mundial contra la contaminación del plástico en nuestro Océano?” que encabezó el senador y vicepresidente de la Cámara Alta, Ricardo Lagos Weber.

 

El encuentro se realizó en conjunto con la ONG Océana, organizaciones ambientales y de la sociedad civil, además de contar con la experiencia de miembros de la delegación chilena que participó de las últimas negociaciones en las ciudades de Busán, Corea del Sur y Ginebra, en Suiza, para abordar las consecuencias de la contaminación por plástico en el océano, a nivel mundial, encuentros que se realizaron entre fines de 2024 y agosto de 2025.

 

En el encuentro se buscó indagar en los motivos que han debilitado un acuerdo internacional en común en materia de regulación de los desechos del plástico a nivel marítimo, pero a su vez, se plateó una mirada optimista desde qué lugar debe adoptar nuestra institucionalidad en Chile, en materia de eliminación de desechos y cómo hacer frente de manera efectiva al cambio climático.


En tal sentido, el senador Lagos Weber explicó que el objetivo de la actividad fue conocer a quienes participaron de las últimas negociaciones mundiales por el tema del plástico, y dar una mirada acerca de las visiones internacionales de la sociedad civil y la academia.


“Debemos establecer una conducción que genere cierto grado de presión sobre los estados y países que participan de estas conversaciones” dijo el senador tras comentar que “el rol que tiene que jugar un Chair, que es quien conduce el proceso de negociación, si bien tiene limitaciones objetivas, debe tener la capacidad de apegarse a los términos de referencia de la autorización para iniciar la búsqueda de instrumentos legalmente vinculantes para frenar la cadena de vida del plástico, tiene que forzar esa situación, y la percepción que tengo es que de los seis o siete días que hubo (del encuentro en Ginebra), no se logró capturar en un documento más contundente, sino que hubo artículos más parciales de ciertos capítulos en donde se logró avanzar”

 

EXPOSITORES


Entre las expositoras de la jornada, destacó Lara Iwanicki, directora de Promoción y Estrategia Personal de Océana Brasil, quien reconoció que en ese país, “hay un conflicto de interés muy grande en las negociaciones porque la industria de plástico, la industria petroquímica del petróleo, toda esa cadena productiva está en la negociación y hace un lobby muy fuerte. Entonces, para todas las medidas, Brasil ha sido muy tímido y no ha presentado sus posiciones. Incluso, en las últimas negociaciones en Ginebra, no se presentó nada, teniendo como foco el país, lo que es la negociación justa, porque tenemos como fuerte los recolectores de basura, que es uno de los puntos más fuertes para Brasil, y conseguimos, al menos, colocar un texto referente a polímeros (sintéticos) en el texto de la Cumbre en Busán (Corea del Sur), declaró.


En tanto, María De los Ángeles Amenábar, miembro de la Alianza de Científicos para la Investigación de la Contaminación por Plásticos en Chile (SPLACH, por sus siglas en inglés), quien lleva años dedicada a la contaminación por plástico en el océano, comentó parte de la experiencia que tuvo su organización en la malograda cita en Ginebra, señalando por qué, a su juicio, la cumbre no cumplió con las expectativas de los acuerdos que se esperaba alcanzar en materia de limitación de la producción del plástico, a nivel global. “Habían dos bloques: los ambiciosos y los “line mandate, pero el trabajo no avanzaba porque quienes no eran ambiciosos ponían trabas y entorpecían el texto, hacían tiempo. Entonces, estar en una instancia así en la ONU, en Ginebra, a mí me llamó la atención que esos fueran los mecanismos que se estaban usando, de entorpecer y no avanzar hacia lo que la resolución de la UNEA (Asamblea Ambiental de Naciones Unidas) decía, que era tener un tratado vinculante”, explicó.