Jueves 28 de Mayo de 2026
Carpinteros de ribera como asignatarios de caletas artesanales: respaldan idea de legislar
La Comisión de Pesca revisó el texto que permitirá a esos trabajadores administrar dichos espacios, en reconocimiento de su vinculación histórica, productiva y territorial.

Con la aprobación de la idea de legislar del proyecto que incorpora a las organizaciones de carpinteros de ribera como asignatarios de caletas artesanales, la Comisión de Intereses Marítimos, Pesca y Acuicultura comenzó la revisión de la moción en primer trámite.
El texto ahora será analizado en particular por los integrantes de dicha instancia legislativa, senadores Carlos Kuschel (presidente), Miguel Ángel Calisto, Alejandro Kusanovic, Fidel Espinoza e Iván Flores con el fin de mejorar su articulado. Tras ello, será remitido a la Sala.
El texto de autoría de los senadores Miguel Ángel Calisto, Iván Flores, Alejandro Kusanovic, Daniel Núñez y Matías Walker, amplía el estatuto de asignatarios de caletas pesqueras, incorporando a las organizaciones de carpinteros de ribera como sujetos habilitados para acceder a la administración de dichos espacios, en reconocimiento de su vinculación histórica, productiva y territorial.
En la sesión del 20 de mayo, la instancia escuchó al subsecretario de Patrimonio Cultural, Emilio de la Cerda; el delegado Presidencial Provincial de Aysén, Eligio Montecinos; el jefe de la División de Fomento e Industria del Gobierno Regional de Aysén, Fernando Guzmán; y representantes del Sindicato de Carpinteros de Ribera de Puerto Aysén.
En la ocasión, el senador Calisto explicó que “es una preocupación constante el hecho que los carpinteros que hacen los botes, los arreglan y trabajan directamente con los pescadores, no tienen la facultad para ser asignatarios de caletas. Este problema lo hemos hecho presente en la provincia de Aysén, pero se extiende por todo el país”.
“El rol de asignatario implica administrar, operar y desarrollar integralmente un espacio geográfico en el borde costero. La idea es que estas organizaciones tengan un espacio jurídico, donde puedan ejercer su oficio con la estabilidad que hoy no tienen”, detalló.
Los parlamentarios presentes en la sesión aprobaron por unanimidad la propuesta en general. También la Comisión acordó convocar, a una próxima sesión al ministro de las Culturas, las Artes y el Patrimonio, Francisco Undurraga para conocer el parecer del Ejecutivo considerando el valor patrimonial de este oficio.
PROYECTO
La propuesta reconoce que la ley de Caletas define los sujetos habilitados para acceder a la asignación de caletas pesqueras, exigiendo acreditación de operatividad, inscripción en el Registro Pesquero Artesanal y arraigo territorial, sin embargo, asegura que esta definición ha operado de manera restrictiva, limitando el universo de actores reconocidos únicamente a quienes participan en la extracción directa de recursos hidrobiológicos.
“Esta concepción exclusivamente extractivista desconoce la complejidad funcional del sistema productivo artesanal, que requiere para su subsistencia de una red de oficios y actividades complementarias. Entre estas actividades, la carpintería de ribera ocupa un lugar estructural e indispensable, pues es el oficio que permite mantener en condiciones operativas la flota artesanal”, continúan explicando los autores de la moción.
También el texto explica que “la carpintería de ribera es una actividad de honda raigambre histórica en las comunidades costeras de Chile. Su práctica no solo tiene una dimensión técnica -la fabricación y reparación de embarcaciones-, sino también una dimensión cultural profunda: transmite conocimientos, formas de trabajo y vínculos territoriales de generación en generación. Además, no es un fenómeno acotado a un territorio específico, sino una práctica extendida y estructuralmente necesaria a lo largo de toda la costa nacional”.
Así la moción viene a hacerse cargo de la ausencia de reconocimiento normativo para las organizaciones de carpinteros de ribera, lo que genera una brecha jurídica con consecuencias prácticas concretas en todo el territorio nacional. “En caletas de Coquimbo, Valparaíso, el Biobío, Chiloé, Aysén y Magallanes, entre otras, las organizaciones de este oficio no pueden acceder a la administración de caletas ni ser reconocidas como titulares del espacio que históricamente han ocupado y en el cual han desarrollado su actividad. Esta exclusión los somete a una permanente situación de precariedad en el uso del borde costero”, se hace presente.
En consecuencia, la idea matriz del proyecto es ampliar el estatuto de asignatarios de caletas pesqueras, incorporando a las organizaciones de carpinteros de ribera como sujetos habilitados para acceder a la administración de dichos espacios, en reconocimiento de su vinculación histórica, productiva y territorial con la pesca artesanal y el patrimonio cultural inmaterial del borde costero.