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PREOCUPACIÓN ANTE NOTORIA ALZA EN COBROS DE SERVICIOS DE ELECTRICIDAD Y AGUA POTABLE EN REGIONES DEL PAÍS


El señor ELIZALDE.- Señora Presidenta, vivimos tiempos excepcionales, una crisis de magnitud, de la que no se tiene recuerdo en Chile probablemente en el último siglo, incluso durante toda nuestra historia. Y por eso también se requieren respuestas que estén a la altura.
Por ello hemos planteado la necesidad de proteger adecuadamente a las personas, a las trabajadoras y los trabajadores, para que puedan cumplir con las medidas de aislamiento social y, de esa manera, contribuir a que no se siga propagando el COVID-19. Lo social y lo económico están íntimamente relacionados con lo sanitario: es necesario garantizar los ingresos para que se cumpla con las medidas sanitarias.
Y se ha dado esta coyuntura tan compleja después de las movilizaciones de octubre, en que las chilenas y los chilenos salieron a lo largo de todo el país a expresar su malestar ante situaciones de abuso y de profundas injusticias que todavía caracterizan a Chile.
En ese contexto, obviamente, se requiere ser especialmente cuidadoso para enfrentar esta pandemia.
Por eso ha generado mucha indignación para muchos ciudadanos, para muchos vecinos ver que les llegan cuentas que superan con creces lo que ellos han pensado que han consumido en el tiempo respectivo.
En el caso del Maule -lo señalaba la Senadora Rincón- hay personas que han recibido boletas que superan en un cien por ciento lo que están acostumbrados a pagar. Y eso sin duda, en el contexto actual, genera una doble indignación: la gente lo está pasando muy mal y el malestar se profundiza cuando siente que le cobran más de lo que realmente le deben cobrar. Por tanto, las respuestas que parecían normales en tiempos de normalidad no son respuestas adecuadas para lo que estamos viviendo actualmente. Es decir, se requiere una lógica distinta.
Por eso aprobamos en la Comisión Mixta que sesionó está mañana el proyecto de ley que prohíbe el corte del suministro de servicios básicos y que posterga el cobro por un plazo de tres meses, el que se puede repactar en doce cuotas mensuales del mismo monto, para que las familias que hoy día no tienen con qué pagar los servicios básicos no se vean privadas de ellos y, al mismo tiempo, puedan postergar el pago.
Esperamos que esta iniciativa sea aprobada mañana en la Cámara de Diputados, y debería ser vista por nuestra Corporación en su sesión de la tarde, de manera de dar una señal clara de nuestro compromiso con los ciudadanos para protegerlos adecuadamente ante la situación dramática que estamos viviendo.
Y los servicios básicos, y particularmente las cuentas de electricidad, tienen una relevancia muy importante.
En tal sentido, quiero insistir en la importancia de que el Gobierno redoble los esfuerzos de fiscalización. Es muy importante el trabajo que se está haciendo, valoro los informes que aquí se han dado, pero sin duda es necesario reforzar ese proceso.
Y haría un llamado a las empresas a actuar con un criterio de empatía básico, de ponerse en el lugar de las personas que lo están pasando muy mal; que los criterios con los cuales se aplica la ley sean de acuerdo con lo que estamos viviendo en la actualidad. Insisto en que las respuestas que en contexto de normalidad podrían ser toleradas, que ya después de octubre eran toleradas por muy pocos chilenos, ahora, en medio de la pandemia, son toleradas por menos chilenos aún. Se exigen, por tanto, respuestas distintas para evitar estas situaciones de abuso.
Reitero lo que he señalado: la importancia de fiscalizar los cobros que están haciendo CGE, Luzlinares, Luzparral, solo por citar algunos ejemplos en la Región del Maule.
Y lo más importante es que se debe tomar conciencia respecto del drama que están viviendo las familias chilenas, para que todos demos respuestas a la altura de lo que eso representa. Y el sector público, particularmente el Congreso Nacional, el Gobierno, legislando para proteger a las personas.
Esperamos que el Ejecutivo nos escuche en esta oportunidad y esté disponible para garantizar ingresos por sobre la línea de la pobreza, algo que está muy lejos de lo que hasta ahora se ha aprobado.
Y ojalá también que el sector privado tome conciencia, que estas grandes empresas entiendan que no es el tiempo para el lucro ilimitado, que es el tiempo para pensar en lo mal que lo están pasando las chilenas y los chilenos y de actuar en consecuencia.
He dicho.