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REAJUSTE DE MONTOS DE INGRESO MÍNIMO MENSUAL Y DE DIVERSOS BENEFICIOS. INFORME DE COMISIÓN MIXTA


El señor ELIZALDE.- Señor Presidente, cuando estamos votando por segunda vez el texto que aumenta el salario mínimo, creo que es bueno recordar que el Senado aprobó, en la sesión anterior, la proposición del Gobierno en relación con el reajuste del ingreso mínimo que había sido mejorada, corregida y perfeccionada en la Cámara de Diputados.
Esta Corporación no ha votado en contra de la propuesta del Ejecutivo. Sí la rechazó, parcialmente, en lo relativo a la plurianualidad, esto es, la intención del Gobierno de evitar que durante parte importante de su mandato se vuelva a discutir el aumento del salario mínimo, estableciendo un mecanismo de cálculo que no necesariamente -esto es muy importante- será la mejor oferta o la mejor posibilidad que pueda discutirse en el futuro.
Señalo esto porque pienso que el Gobierno, lamentablemente, a veces abusa del lenguaje. Se habla de unidad nacional, de diálogo, incluso de acuerdo. Aquí, en esta misma Sala, se ha planteado que hubo un acuerdo respecto del proyecto del Gobierno. Y lo que hubo fue una votación en la Cámara de Diputados, con un acuerdo parcial. No hubo acuerdo con todas las fuerzas políticas, no hubo acuerdo con todas las bancadas y, lo más importante, no hubo acuerdo con los trabajadores.
Y me llama especialmente la atención, señor Presidente, que en esta sesión no esté presente ningún Ministro de Estado. ¡Ninguno! No está el Ministro de Hacienda, tampoco el Ministro del Trabajo. Y lo que correspondería es que estuvieran en esta sesión, para dar a conocer los argumentos del Ejecutivo. Sin embargo, no están presentes.
Por lo tanto, aquí hay una particular forma de entender el diálogo y entender los acuerdos, que es el diálogo unidireccional, donde no se escucha a la Oposición ni se escucha a los trabajadores. Eso no es un diálogo efectivo y no permite la generación de acuerdos sustantivos para avanzar en muchas áreas.
Lo que hay detrás de la obsesión del Gobierno, al insistir en su proyecto original, es simplemente no querer volver a escuchar, durante su mandato, la voz de la Oposición ni -y esto es más grave- la voz de los trabajadores. Pretende excluir completamente la voz de los trabajadores cuando haya que conversar sobre un aumento del salario mínimo.
Aquello es lo que está detrás de su propuesta. Porque el Senado aprobó los guarismos que -reitero- habían sido mejorados en la Cámara de Diputados, con un aumento de 10 mil pesos, a contar del 1° de agosto de este año, y a 300 mil pesos en el monto del salario mínimo, a partir del 1° de marzo del 2019.
Pero lo más grave es que, por primera vez en su mandato, el Gobierno utilizará, eventualmente, el veto presidencial. ¿Para qué? Para tratar de imponer la plurianualidad.
¿Qué es la plurianualidad? Ya lo he señalado y lo reitero: la negativa total a volver a conversar, durante parte importante de su mandato, respecto de un aumento del sueldo mínimo más allá del marco de reajuste que había propuesto en forma original.
La plurianualidad, lo señalé en la sesión pasada, es una excepción. La regla general es que el salario mínimo se discuta en forma periódica, pues, obviamente, cuando se escucha a quienes piensan distinto, cuando se escucha a los trabajadores, cuando se escucha a los expertos, el país puede hacer un esfuerzo adicional para aumentar su monto. Porque en esta Corporación todos estamos contestes en que hoy el salario mínimo está muy lejos del salario ético. Y lo más grave es que el salario mínimo no garantiza que los trabajadores superen la línea de la pobreza.
Por lo tanto, sabemos que, como sociedad, como país, vamos a tener que hacer múltiples esfuerzos tendientes a reducir la brecha entre el salario mínimo y el salario ético.
A través de la plurianualidad, que pretende imponerse, eventualmente, mediante un veto, lo que se establece es la negativa del Gobierno de Sebastián Piñera a que durante su mandato el país haga un esfuerzo adicional para garantizar mejores ingresos a los trabajadores chilenos.
Por eso, señor Presidente, me parece fundamental confirmar lo que este Senado ya aprobó la sesión pasada y que, por lo demás, acaba de ser ratificado por una amplia mayoría en la Cámara de Diputados: 65 votos a favor y 53 en contra.
Espero que el Gobierno cambie su actitud. Y que, si va a hablar de diálogo, lo haga en serio, con disposición a escuchar a quienes pensamos distinto, ya que en eso consiste el diálogo; no en la imposición de una visión a través de la cual el interlocutor simplemente pretende un aplauso. Eso va en contra de la esencia de una sociedad democrática, diversa, donde existe multiplicidad de miradas, multiplicidad que precisamente debe ser considerada a la hora de legislar sobre asuntos de tanta importancia como el aumento del salario mínimo.
Porque estamos hablando de una decisión trascendental para un número significativo de trabajadores, tenemos la convicción de que, aprobado este aumento, será necesario volver a discutir, durante el mandato del Presidente Sebastián Piñera, incrementos adicionales, más allá de la oferta original del Gobierno y, lo más importante, escuchando a los trabajadores.
He dicho.

El señor ELIZALDE.- Señor Presidente, solo quiero manifestar que me parece gravísimo que no se encuentre presente ningún representante del Gobierno, porque estamos jugando a las adivinanzas: alguien dice que se va a presentar un veto y no sabemos cuándo este se concretará.
El señor NAVARRO.- ¡Es peor que un bingo...!
El señor ELIZALDE.- Es decir, tenemos que establecer una metodología de trabajo, un procedimiento legislativo, ante el desconocimiento absoluto de cuál es la voluntad del Gobierno y de cómo va a proceder.
Repito que ello es muy grave, a mi juicio. Un mínimo de deferencia con el Congreso Nacional es que señale su postura.
¡Si los Ministros desaparecieron después de la votación en la Comisión Mixta! ¡No se les volvió a ver en esta Sala ni en el Senado!
Si alguien está poniendo en riesgo que el reajuste entre en vigencia el 1° de agosto es el Gobierno. Si la voluntad es que rija a partir de esa fecha -¡porque está aprobado!-, ¡que el Presidente de la República promulgue el texto que le ha enviado el Congreso Nacional y que fue acogido en sus dos ramas! ¡Eso debiera ocurrir!
El señor COLOMA.- ¿En virtud de qué hace esas referencias, Su Señoría?
El señor ELIZALDE.- Parece que hay una obsesión por evitar el diálogo con los trabajadores.
El señor COLOMA.- ¡No diga cosas que no son ciertas!
El señor ELIZALDE.- Se insiste en la plurianualidad, entonces, con el objeto de que no se vuelva a conversar sobre el asunto durante gran parte del mandato actual.
El señor COLOMA.- ¿Por qué dice eso?
El señor ELIZALDE.- Quiero solo consignar el precedente, que me parece gravísimo, de que no existe ninguna información oficial por parte del Gobierno y del Poder Ejecutivo.
El señor LAGOS.- Se ha afirmado que sí, que ya se informó.