Intervención Esteban Velásquez Núñez
Sesión n°44 - Legislatura 373
MODIFICACIÓN DE LEY SOBRE SUBVENCIÓN DEL ESTADO A ESTABLECIMIENTOS EDUCACIONALES EN CUANTO A PROCESO DE ADMISIÓN ESCOLAR
El señor VELÁSQUEZ.- Gracias, Presidente.
A mí me parece que despejamos toda duda respecto de que en nuestro sistema educacional, inserto en un sistema democrático, tenemos libertad de enseñanza, como lo demuestran todas las manifestaciones de aquellos colegios privados, históricos también, que han funcionado con todas las garantías que les entrega el Estado de Chile. Y, sin duda, por largo tiempo también, desde la década del ochenta en adelante, los colegios particulares subvencionados.
Esto de decir que los proyectos educativos no son diversos o son discriminatorios, no me parece. Por el contrario, tenemos una buena cantidad de proyectos educativos en diversos colegios.
Recordemos los fantasmas más de fondo que en algún momento se instalaban cuando se discutía esta reforma: que se iban a acabar los proyectos educativos o que debía haber homogeneidad al respecto. Y nada de eso ha sucedido; por el contrario, las garantías siguen estando ahí intactas.
La discriminación que ocurría en su momento era una selección a todo evento, y los miles y miles de estudiantes que no conseguían matrícula, a pesar de su, entre comillas, ´mérito académico y esfuerzo personal´, estaban a la vista de todos. Porque no alcanzaban los cupos de aquellos llamados ´liceos emblemáticos´ o aquellos que se destacaban en distintas comunas del país. Entonces, terminaba la familia en la fila, muy de madrugada, y sin conseguir la matrícula para aquellos miles y miles de alumnos, niños, jóvenes, señoritas, que pese a su esfuerzo personal no conseguían esa vacante.
Ya lo decía el senador Quintana: había que conocer al director, a la directora, al profesor, al alcalde, al concejal, para llegar a determinada escuela pública o a algunas escuelas particulares subvencionadas, sin duda.
Me parece que, en los distintos ámbitos del escenario político o laboral, en la reforma previsional, también en la educación, cuando demoran tanto los cambios, es posible que más de alguna consideración no haya tenido el tiempo suficiente.
A mi juicio, la nueva educación pública requiere más mirada territorial, ¡sin duda!, pero no solo este sistema de educación pública, sino que un montón de situaciones en las que las regiones aún están ausentes.
Entonces, no es bueno, cuando se venía escuchando un tono bastante serio en diversas discusiones, desde este acuerdo de la reforma previsional que lideraron acá varios distinguidos parlamentarios que son dirigentes de sus respectivos partidos, que hoy se emitan aquí algunos conceptos.
Yo no he estado nunca de acuerdo con volver a los criterios de selección, porque se llega a una discriminación ofensiva, abusiva, de todo orden, ¡de todo orden! Así que espero que estas reflexiones queden en eso, solo como reflexiones.
Que todos esperamos más desde nuestra mirada, desde nuestro punto de vista es verdad. Pero que eso quede ahí.
Se ha dicho con claridad que la comisión técnica, que fue el compromiso del Ejecutivo y que se adquirió en este propio Senado, estuvo integrada por personas de distintas miradas políticas y fue dirigida, incluso, por una destacada académica y analista de la realidad política y social de nuestro país.
Tenemos que terminar con los falsos conceptos y las caricaturas. Nos hacen mal.
Yo no comparto el hecho de volver a viejos criterios de selección, pero sí estoy convencido de respaldar las mejoras propias de cualquier reforma. Este sistema, y se ha dicho con redundancia, se ha ocupado en muchos países desarrollados.
Entonces, estoy de acuerdo con que haya una reflexión amable, pero no en la búsqueda de querer volver otra vez a fojas cero.
La selección, la discriminación abusiva la tuvimos hace más de diez años. Estamos avanzando y tenemos que ver las experiencias. Pero no queremos ver los ejemplos positivos. Generalmente nos quedamos en algún elemento abusivo.
Si hablamos de tómbola, yo diría que la única tómbola que he observado en el último tiempo ha sido la elección del Presidente de la Cámara de Diputados. ¡Esa es una tómbola! Pero no desacreditemos un sistema que han ocupado miles y miles de familias desde sus casas, compartiendo en sus hogares probablemente, y no de madrugada, en cualquier lugar del país, donde los alumnos no se veían, eran anónimos y donde nos parecía que todo funcionaba bien. Porque reconozcamos que en muchos momentos en nuestro país la hipocresía reinó en distintos sectores.
Y otro tema que a lo mejor escapa a lo central, pero sé que también es de su interés, Presidente, tiene que ver -y lo decía la senadora Pascual- con el financiamiento basal de la educación, sobre todo en los sistemas preescolar, básico y medio.
A eso tenemos que colocar atención.
Espero que a lo menos haya alguna reflexión sobre el particular en el período que le queda al Gobierno del Presidente Boric, y será un gran desafío para el próximo Gobierno.
Pero recordemos: en algunas escuelas se invita a los profesores y directores a falsear información relativa al registro de asistencia de los estudiantes, porque a partir de eso hay un financiamiento.
¡Ojo con aquello! Estamos fomentando también ese tipo de mentiras y fraudes, para luego terminar con falsas licencias médicas y un montón de cuestiones que nos avergüenzan a todos.
Atención con aquello, porque no queremos mirar, no queremos atender, pero comenzamos a hacer caricatura de las tómbolas.
La tómbola se aplicó hace algunos meses en la Cámara de Diputados. ¡Esa sí fue tómbola! El resto es el trabajo adecuado y responsable de una comisión que en algún momento puso a disposición un análisis mucho más serio en esta reforma.
Quedo preocupado y no sé si voy a aprobar este proyecto cuando escucho advertencias en la línea de que este es el punto de inicio para seguir retrocediendo.
Gracias, Presidente.