Intervención Isabel Allende Bussi
Sesión n°8 - Legislatura 373
OTORGAMIENTO ANUAL DE PREMIO NACIONAL DE LITERATURA
La señora ALLENDE.- Gracias, Presidente.
Quisiera, desde ya, señalar que apruebo este proyecto. Me parece muy relevante y creo que, de alguna manera, vamos a hacer justicia por algo que no debió haber ocurrido hace unos años.
´Chile es tierra de poetas´, dice la cueca del folclorista y actor Jorge Yáñez, una letra que menciona a grandes de esta actividad, desde luego los nobeles Pablo Neruda y Gabriel Mistral.
Sin duda, nuestro país sigue siendo y ha sido cuna de importantes escritores, poetas y poetisas. Por lo tanto, me parece muy bien que se pretenda aumentar la regularidad con que se entregan estos premios nacionales de literatura.
No comparto la afirmación que algunos críticos han manifestado respecto a esta iniciativa, en el sentido de que ´No existirían tantos literatos acreedores de este galardón´. Creo que realmente es lamentable un pensamiento así. Es legítimo, desde luego, tener una opinión discrepante, pero no me parece.
Al contrario, pienso que hay que relevar que destacados autores han fallecido sin reconocimiento alguno; por ejemplo, Enrique Lihn, Pablo de Rokha, Jorge Teillier, Roberto Bolaño o Vicente Huidobro, entre otros. Algunos de ellos con mucho reconocimiento internacional.
También destacadas autoras como María Luisa Bombal, Teresa Wilms Montt, Amanda Labarca o Julieta Kirkwood, que no recibieron reconocimientos.
Sin duda, hay muchas otras, pero quisiera detenerme en las escritoras y poetisas. Hago este énfasis porque, como se ha señalado aquí, de los cincuenta y ocho premios otorgados hasta la fecha, solo seis han sido para mujeres.
Actualmente tenemos una destacadísima presencia y obras de autores consolidados, algunos emergentes de enorme potencial.
Sé que uno comete una injusticia al nombrar a algunos, porque por supuesto son muchos, pero destaco a Alejandro Zambra, Andrea Maturana, Nona Fernández, entre otros; o Víctor Rojas, adoptado por la ciudad de Valparaíso; Cristóbal Gaete, nacido en Viña y criado en La Cruz; todos los cuales han sido traducidos a diversos idiomas y son verdaderos embajadores de nuestra idiosincrasia, paisaje y cultura en el mundo entero.
Algunos -ya he señalado- no solo han recibido reconocimiento en nuestro país, sino además importantes distinciones en el extranjero.
Esta alternancia de premiar cada dos años la narrativa, y luego tener que esperar cuatro años para poder premiar de nuevo, ha dejado a grandes escritores sin recibir este reconocimiento.
Y lo mismo se aplica a la poesía.
Por eso, puedo comprender que algunos tengan ciertas aprensiones por los recursos económicos que supone la pensión vitalicia. Quizá se pueda establecer una edad mínima para el otorgamiento, pero lo cierto es que ninguno escribe por tal motivo y merecen el reconocimiento.
Las trabajadoras y trabajadores de las letras desarrollan una intensa labor de creación, de observación, de análisis de la realidad y construyen mundos e ilustran con magistral prosa nuestro vivir. No es un cometido sencillo, y la mayoría de las veces supone muchas horas de concentración.
Al respecto, Alejandro Zambra decía: ´Los escritores somos más bien personas que escribimos mal y luego volvemos a visitar lo que no nos salió, lo reformulamos, reconstruimos una segunda intensidad y la volvemos primaria´.
Apoyaré esta iniciativa porque creo que la cultura de nuestro país tiene que promoverse e incentivarse.
Los libros son una ventana que permite a muchos poder visitar ciertos pueblos y a los extranjeros les permite conocer mejor nuestro país.
Como los libros nos estimulan el alma y nos ayudan a un mejor vivir, quienes desarrollan la labor de escritor debieran ser permanentemente valorados y reconocidos.
Por todas las razones expuestas, voto a favor.