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Intervención Esteban Velásquez Núñez

Sesión n°101 - Legislatura 372

FORTALECIMIENTO DE MINISTERIO PÚBLICO

El señor VELÁSQUEZ.- Gracias, Presidente.

Con toda seguridad podemos decir que, antes de que se desatara toda esta tormenta del hoy día llamado ´crimen organizado´, ya el Ministerio Público, o ´la Fiscalía´, como la conoce gran parte de la ciudadanía, necesitaba de recursos, de inversión para todo lo que aquí se ha detallado.

Se han dicho con mucha claridad las bondades que tienen estas mejoras: incremento en la dotación de personal, sistemas de evaluación, modernización de los mecanismos de persecución y un sinfín de otras cuestiones sobre las cuales se ha informado con bastante detalle. Me parece que todo ello está bien.

Sin embargo, espero que nunca más tengamos doctrinas como las que hace algún tiempo, en un pasado reciente, varios sectores políticos de uno y otro lado acordaron, es decir, que se llegue a un acuerdo para que no se persigan determinados delitos ´porque salimos perjudicados todos´.

Yo diría que no hay ninguna reforma ni Estado de derecho que aguanten acuerdos de ese tipo.

Como me parece que ahora, de acuerdo con lo que nos han estado informando permanentemente los integrantes de la Comisión de Constitución, se hizo una discusión acabada, sincera, clara, contundente, con diferencias propias de los temores de entregar demasiadas facultades, sea personales -en este caso al fiscal nacional- o sea a la propia institución, espero que la División de Probidad e Integridad -como acá se mencionó- efectivamente esté a la altura para lo cual se ha creado.

Porque no sacamos nada con entregar recursos si mañana van a operar los desempeños de los fiscales o de la institución a través de las redes de contacto, del tráfico de influencias o de quién votó por quién en determinado momento. Así no avanzaremos. Van a pasar veinte años más y estaremos haciendo esta misma declaración de principios: veremos las filtraciones tendenciosas de las que se acaba de hacer mención o habrá ciertos énfasis y celeridad respecto de determinados casos también y otros que se van a eternizar.

O sea, lo que hoy estamos escuchando en cierta medida me parece que son llamados de atención al actual fiscal nacional, a la institución Ministerio Público, para que vayamos despegando verdaderamente en esta materia y no nos estemos contando alguna historia.

Aquellas suspensiones condicionales del procedimiento, los cierres de causas de ciertos personajes políticos generan nerviosismo en el sentido de que se puedan producir nuevamente.

A mi juicio, un Estado de derecho se basa en la honestidad, en la probidad de las instituciones públicas y, especialmente, ¡especialmente!, en la honestidad y el trabajo serio del Ministerio Público siempre.

He dicho, Presidente.