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Intervención Esteban Velásquez Núñez

Sesión n°70 - Legislatura 372

PROPUESTA PARA NOMBRAR CONTRALORA GENERAL DE LA REPÚBLICA A SEÑORA DOROTHY PÉREZ GUTIÉRREZ

El señor VELÁSQUEZ.- Gracias, Presidente.

Sin duda, estoy de acuerdo, como se ha planteado, en promover la cultura de la honestidad desde los cimientos, que son los principios educacionales, tan necesarios.

Ahora bien, claramente, no son tiempos de calma y confianza para nombramientos, por todos aquellos que han abusado del poder y lo ocupan para someter a otros.

Tenemos ejemplos de cómo la corrupción y sus diversas manifestaciones no descansan.

Pero también nos preguntamos todos -y hemos escuchado reflexiones no solo en esta sesión, sino que desde hace bastante rato-: ¿qué hacer?, ¿cómo mejorar los sistemas de nombramiento?, ¿cómo evitar la captura de cargos?

Claro que se hacen necesarias estas transformaciones, para evitar ser testigos de estos denigrantes casos de corrupción.

Ahora bien, creo que no habrá sistema alguno que garantice que la conducta del servidor público o de la servidora pública será la correcta.

Es difícil encontrar un sistema que, efectivamente, dé cuenta de aquello. De ahí que me parece tan trascendental y relevante el comportamiento e integridad de quien ostente el cargo.

Entonces -porque seguramente está siguiendo esta sesión-, en el caso de ser nombrada, la señora Dorothy Pérez debe ejercer dignamente esta función.

Hay decisiones de orden personal que van más allá del sistema de nombramientos; que van más allá, incluso, de la sensibilidad política de la señora Dorothy Pérez o de los sectores que, eventualmente, han llegado a acuerdo para que sea nombrada.

Si es ratificada, en ella está el no aceptar tironeos de unos u otros. Que nadie piense que usted le debe favores. Que no sea manejada por sectores que de la trampa y las irregularidades hacen una forma de moverse.

Si es ratificada en su cargo, señora Dorothy Pérez, ejerza su trabajo en forma honesta, digna; jamás sea títere de nadie, como ocurre actualmente en muchas instituciones del Estado.

Los méritos, el currículum, su trayectoria han sido reconocidos en gran medida por los senadores que han intervenido con anterioridad.

No obstante, actuar bajo la rectitud -más allá de la norma, incluso, con los estándares que hoy día se exigen- solamente está en su decisión.

Gracias, Presidente.