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Intervención Carlos Ignacio Kuschel Silva

Sesión n°29 - Legislatura 372

MODERNIZACIÓN DE NORMATIVA SOBRE RESPONSABILIDAD FISCAL

El señor KUSCHEL.- Gracias, Presidente.Quiero también anunciar mi voto favorable a este proyecto, tan importante, relativo a la promoción de la responsabilidad fiscal y la transparencia en la gestión financiera del Estado.

En los últimos dos años, los indicadores de crecimiento, de inflación, han sido particularmente malos: estamos estancados. Pero este estancamiento viene desde el 2014, a partir de la reforma tributaria.

La inversión interna y también la externa están muy reducidas. La inversión tanto pública como privada ha perdido poder adquisitivo. Ello ha afectado la capacidad de inversión nacional e internacional; pero sobre todo la privada, porque hemos vivido un proceso inflacionario generado por las malas políticas públicas que vienen desde el Gobierno y desde el Congreso, de nosotros mismos.

Hace dieciséis años que viene reduciéndose la productividad de los factores. Los indicadores de educación no dejan de bajar, particularmente en la educación pública y los servicios locales de educación, que están muy mal gestionados. Y, sin embargo, seguimos perseverando en esa política equivocada.

Fíjese, Presidente, que se ha subido el impuesto a las empresas y a las personas. Hoy día el impuesto a las empresas en Estados Unidos es de 21 por ciento, y en Chile, de 27 por ciento. ¿Cómo salimos en esa foto? ¿A dónde se van los recursos?

Con las personas pasa algo por el estilo. ¿Por qué hemos llegado a este extremo? Porque no se considera como impuesto a los fondos previsionales, ni muchas veces a las cotizaciones en salud.

La calidad y la eficiencia de nuestra inversión y de nuestro gasto se deterioran año tras año. Existe gran cantidad de partidas presupuestarias, unos dos tercios, mal evaluadas, pero que se siguen incrementando año a año. No les hacemos caso a las entidades evaluadoras. Ahora decimos que les empezaremos a hacer caso a otros organismos, como el Consejo Fiscal Autónomo, etcétera, etcétera. Pero aquí hay expertos, asesores de los propios parlamentarios, de los propios ministerios, que nos advierten de la situación y nosotros aun así nos equivocamos.

La deuda de los ministerios no deja de crecer, particularmente la de los Ministerios de Salud, de Vivienda, de Obras Públicas. Hay atrasos, tramitología y permisología. Hay ministerios especializados en detener inversiones públicas, como el Ministerio del Medio Ambiente, que tiene prácticamente paralizadas las construcciones de viviendas. Por ejemplo, en Osorno la municipalidad compró unos terrenos y ahora sucede que son todos humedales, por lo que solo se puede construir en un tercio de ellos. ¡Para qué los compran! ¡Por qué no lo advierten a tiempo!

Con Obras Públicas pasa lo mismo: hay gran cantidad de obras detenidas porque por el camino se han hecho insoportables los costos y los precios.

Nuestras empresas públicas están endeudadas también. Hoy día ya estamos superando el 45 por ciento señalado acá si se considera a todas las entidades.

En cuanto a la deuda de los municipios, nosotros estamos atrasados con esta cifra, particularmente en el municipio de Chiloé -lo he mencionado otras veces-, y en el de Puerto Montt. La deuda pública llega a 17.000 millones.

Se acaba de cumplir el primer cumpleaños del show de las fundaciones, de las corporaciones. ¡No se ha recuperado un peso! Todas las platas que arbitrariamente se traspasaron desde ministerios, desde algunas corporaciones, desde municipios, desde gobiernos regionales no se han recuperado y nos vuelven a decir: ´Hagamos un pacto fiscal y subamos los impuestos´. ¿Para qué?

Tenemos un deterioro fiscal de las cuentas públicas al que no se le hace caso. Durante las vacas gordas, que es cuando debiéramos ahorrar, no se ahorra, se gasta; y durante las vacas flacas se gasta y nos endeudamos dramáticamente.

Aquí hay varios aspectos específicos. Respecto a la calidad y la transparencia, me parece que todo está suficientemente advertido, pero no se hace caso a las luces de advertencia.

La deuda bruta del Gobierno central, como digo, no se calcula en su totalidad. Aquí faltan las empresas, faltan las corporaciones, faltan los municipios y algunos ministerios, que están pésimamente gestionados, porque también tenemos fallas en las superintendencias que tienen que ver con esto.

A la Contraloría uno le advierte: ´Señores, así como vamos habrá un déficit en tal o cual municipio´. Pero seguimos avanzando y nos caemos al precipicio. Nadie frena la mala gestión. Todo se calcula según antiguos anhelos, viejas aspiraciones, en fin; pero no se evalúa técnicamente tanto la parte social como privada de los proyectos.

En cuanto a los informes de finanzas públicas, conozco muy pocas acciones correctivas y estas son la excepción. A mí me gustaría saber todas las advertencias que hemos recibido y qué acciones correctivas se han hecho al lado. ¡Nada! Y a veces se aumenta el presupuesto de las mismas partidas mal evaluadas.

Creo que muchas veces el Gobierno es autor o, en el mejor de los casos, cómplice de la mala gestión de los recursos fiscales. Así que hago un llamado a hacerle caso a toda la institucionalidad que hoy día tenemos.

El Consejo Fiscal Autónomo deberá trabajar más; seguramente va a tener que gastar más, no lo sé, pero tampoco le vamos a hacer caso. Estamos llenos de asesores, en la Biblioteca, en el Senado, tenemos apoyo. Nunca se les hace caso. Los proyectos una y otra vez aparecen mal evaluados y volvemos a gastar y aumentar sus presupuestos, y cada cierta cantidad de años se pretender volver a subir los impuestos cuando ya no es posible si nos comparamos con otros países.

En las distintas mediciones internacionales también estamos cada vez un poquito peor. Tenemos aspectos fundamentales olvidados. Hoy día Perú está terminando de inaugurar un megapuerto en Chancay, y nosotros aquí, mirando para la carnicería.

No hacemos nada; estamos con los discursos. Aquí se anuncia productividad, investigación, transferencia tecnológica. ¿En qué, cuando son muy pocas las inversiones?

En mi región no se aumenta la producción. Cada vez tenemos menos ganadería, menos producción forestal, menos producción de acero. En esto último les están echando la culpa a los chinos por la mala producción, pero en realidad se están construyendo menos viviendas.

Entonces, las cosas que estamos planteando, nosotros creemos que las va a hacer alguna oficina o un ente o un indicador.

Pese a todo lo anterior, yo voto a favor. Y hago presente, de nuevo, que voté en contra del presupuesto fiscal de este año, por las mismas razones que estoy explicando.

Gracias, Presidente.