Intervención Esteban Velásquez Núñez
Sesión n°78 - Legislatura 371
PRESUPUESTOS DE SECTOR PÚBLICO PARA EL AÑO 2024
El señor VELÁSQUEZ.- Gracias, Presidente.
He escuchado con mucha atención a los colegas respecto de las vocaciones de cada ciudad. En el caso de Valparaíso, su vocación es ciudad puerto. Calama es una ciudad oasis; antes que minera, es oasis. Sin embargo, es conocida eminentemente como una comuna minera, por lo que está caracterizada y considerada dentro de las comunas que van a recibir un aporte en razón del royalty minero.
Pero me quiero centrar en estos equilibrios, en las bondades que ha tenido el trabajo del Ministerio del Medio Ambiente durante este período, como la Ley de Biodiversidad y otros desafíos interesantes que ha colocado, como los recursos considerados este 2024 para contratar a mayor número de profesionales y atender a las distintas regiones.
Pero observamos en algunos casos desequilibrios en este rescate de la biodiversidad. A ratos, algunos oasis como Calama y otras ciudades del norte nos quedamos atrás.
El plan de descontaminación de Calama demoró trece años en ser elaborado. Pero el Primer Tribunal Ambiental acogió un reclamo de agrupaciones ciudadanas vecinales de Calama y lo anuló.
A partir de eso, se ha iniciado (entre comillas) la elaboración de un nuevo plan. Pero en este intermedio, en este paréntesis, usted llega a la ciudad y se encuentra con que, efectivamente, ahí sí se entregan todos los permisos respectivos.
En tal sentido, la División Ministro Hales de Codelco ha comenzado con la búsqueda del RSA, que nos parece bien. Pero se va a ampliar otro distrito minero más cercano a la ciudad de Calama. Y no se cuenta con el plan de descontaminación, no existen medidas alternativas de intervención; no hay celeridad como Ministerio del Medio Ambiente en torno a este oasis.
Entonces, allí están las contradicciones.
Están las bondades de lo que el Ministerio ha conseguido en este tiempo. Pero la biodiversidad debe ser mirada, revisada y analizada en cada uno de los territorios.
Entonces, tengo bastantes contradicciones respecto de la gestión. Porque, claramente, cuando se trata de reconocer biodiversidad y de defender algunos territorios en nuestro país, todos nos colocamos a la fila y somos parte de ello. Pero cuando sucede en algunas zonas llamadas ´de sacrificio´, que en algún momento fueron declaradas latentes, saturadas, que hoy día no cuentan con plan de descontaminación, parece que nos quedamos solo en tener claro cuántas utilidades nos van a entregar determinadas mineras, sin importar las condiciones de salud en Calama y sus alrededores.
Presidente, espero que el Ministerio tome nota al respecto, porque, sin duda, es preocupante y nos invita a tomar decisiones que a veces no quisiéramos.
Gracias, Presidente.