Intervención Carlos Ignacio Kuschel Silva
Sesión n°54 - Legislatura 371
CONSOLIDACIÓN DE SISTEMA DE RECONOCIMIENTO Y PROMOCIÓN DE DESARROLLO PROFESIONAL DOCENTE COMO ÚNICO SISTEMA GENERAL DE EVALUACIÓN Y FORTALECIMIENTO DE PROCESOS DE INDUCCIÓN Y ACOMPAÑAMIENTO
El señor KUSCHEL.- Muchas gracias, señora Presidenta.
Estamos en el año 2023. Han avanzado enormemente la ciencia; la tecnología, con distintas transformaciones; la información; el manejo de datos, y asombra la velocidad con que todo esto ocurre.
Pero nosotros desde el año 2012, según mi experiencia y mis estimaciones, estamos descendiendo en la calidad de la educación. El país retrocede en todos los indicadores, en todos los niveles, incluso en nuestras universidades.
Yo me imagino en qué momento nos derrumbamos.
Pregunto: ¿qué se va a hacer con los profesores que resulten con bajas calificaciones? ¿Van a quedar ahí como un concho en el sistema? ¿Por qué no iniciamos un proceso de disminución de la burocracia docente?
Por ejemplo, en la comuna de Castro, y ocurre en todo Chiloé, había 350 profesores aproximadamente para atender a ocho mil alumnos. Pero ahora hay menos de dos mil alumnos y existen esos mismos 350 profesores, más otros funcionarios, etcétera.
¡Todo Chiloé está quebrado!
Y agréguele a esto que todos los años, durante uno o dos meses, se hacen huelgas por diversas razones, más las vacaciones.
Los papás tratan de retirar a sus niñitos de esos colegios, ¡que se supone que tenían los patines...!, y se los llevan a aquellos a los cuales les querían quitar los patines.
Se han perdido el estímulo, las ganas de los profesores de capacitarse, de perfeccionarse o de asistir a inducciones. Como se dice acá, ´una inducción permanente´.
Encuentro que hay rigidez para compensar la necesidad de cobertura.
Nuestra región ha estado recibiendo a muchos nuevos habitantes desde el tiempo del COVID y un poco antes. Se han realizado parcelaciones y ha aumentado la población en las ciudades. Nuestra región es la más linda de Chile y todos quieren irse a vivir allá porque se puede trabajar a distancia. Pero para eso se requiere estar bien educado, manejar equipos, etcétera. Y no hay formas de recuperar espacios ni la cobertura.
Los sistemas locales de educación demoran en construir establecimientos. A mi juicio, son más lentos que las municipalidades. Pero los municipios llenaron de funcionarios las áreas de administración educacional y ahora estamos sobredotados. Y no se trabajó sobre el problema de sobredotación sino que se disimuló con los SLEP, volviendo a destinar más recursos, pero sin atender la cuestión de fondo.
Me preocupa también el hecho de que se llame ´sistema único de evaluación docente´. Para mi gusto, todo lo que es único es poco transparente y se presta para chanchullos.
El sistema único es más centralizado y por eso yo creo que estamos retrocediendo.
El modelo municipal, como decía, resultaba mucho más ágil que los sistemas de educación hacia los que nos estamos encaminando, los cuales, a mi juicio, significan un mayor retroceso aún.
Yo temo que nos vaya a pasar lo mismo que con el litio y con las tierras raras. ¡Les entregamos herramientas delicadísimas a los que menos dedos pa'l piano tienen...! Y perdemos el tiempo en instituciones, en generaciones de esquemas, de situaciones, y no vamos al grano.
También comparto lo que planteaba la Senadora Sepúlveda en el sentido de saber qué pasó con el centro de perfeccionamiento del magisterio y otras herramientas pensadas para mejorar realmente la calidad de la educación en las salas de clases y la capacidad de conducción de los directores.
Fíjese que yo trato de visitar las escuelas. Y una escuela que era muy mala en cuanto a calidad de la educación ahora está llena de alumnos cuyos padres piden que lleguen buses desde lugares donde existen establecimientos más grandes y mejor equipados. Y porque saben que allí hay mejor calidad debido a que la directora es sobresaliente, mandan a sus hijos a ese colegio.
Además, al existir un sistema de becas para los niños que quieran formarse como profesores, preocupa que haya escuelas que empezaron siendo muy malas y que otras que siempre fueron buenas hayan decaído. Y el cuento es: ´fíjese que nuestra población es crítica´, que sé yo. Pero antes, con la misma población, en el mismo vecindario, obtenían buenos resultados.
Entonces, los niñitos, sobre todo de esas escuelas, vienen a colegios mejores porque quieren ser profesores; con catorce, quince años, saben qué establecimiento está decayendo y cuál está mejorando. Pero lamentablemente, la mayor parte de las escuelas y liceos está disminuyendo su rendimiento.
Por eso que los indicadores generales de calidad de la educación son malos en la enseñanza básica, en la enseñanza media y también en la enseñanza universitaria, porque hay rankings internacionales.
Y en momentos en que requerimos conocimientos superiores, nosotros estamos retrocediendo mientras el mundo avanza.
Yo estoy muy decepcionado de lo que se está haciendo porque todo se tapa con plata. Y para financiar el sistema ¿qué estamos haciendo? Sumando deuda pública, de 20 mil millones estamos en 150 mil millones, sin contar los 20 mil millones que deben Codelco y otras empresas, que me da vergüenza, y no hay tiempo para explicar todo eso.
Considero que estamos haciendo las cosas mal, que estamos retrocediendo y no avanzamos y que este es un proyecto centralizador, que no va al núcleo de la calidad de la enseñanza y que no va a mejorar la educación para nuestros niños en las escuelas públicas municipales y de los sistemas locales de educación.
Voto en contra, porque no creo que con la presente iniciativa vayamos a mejorar la educación; al contrario, veo que todos los indicadores van en contra.
No estamos sujetando las riendas del caballo; tenemos las riendas sueltas. Aquí no hay la decisión de hacer las cosas bien.
Lo lamento mucho, pero tengo ese convencimiento.
Gracias, señora Presidenta.