Intervención Esteban Velásquez Núñez
Sesión n°20 - Legislatura 371
ROYALTY MINERO EN FAVOR DEL ESTADO COMO COMPENSACIÓN POR EXPLOTACIÓN DE MINERÍA DEL COBRE Y EL LITIO
El señor VELÁSQUEZ.- Gracias, Presidente.
Hemos recorrido un largo camino para llegar a estos momentos. Porque en la inmensidad y la majestuosidad del norte, que me corresponde representar, se cultiva permanentemente la búsqueda para doblegar nuestro árido desierto y sacar esa preciada roca llamada ´cobre´, para alcanzar mejores condiciones de vida.
Porque cuando floreció esta idea del proyecto de ley de royalty minero, y que presentamos como Federación Regionalista en septiembre de 2018 -tal como señaló la entonces Diputada Sepúlveda, hoy día Senadora-, lo concebimos según una corriente económica que nos parecía razonable, sólida, como el cobro de un derecho por parte del Estado por la sola extracción de sus recursos minerales no renovables; fundamentado en una compensación de los particulares al Estado por extraer y beneficiarse de las riquezas contenidas en el subsuelo chileno.
Corresponde, entonces, al pago por el uso de un recurso natural, en este caso no renovable, razón por la cual debe relacionarse con la extracción y no con la venta o utilidad; de lo contrario, se trataría de un impuesto más. En este sentido, el proyecto plantea que el royalty ´constituye un derecho´ -sí, un derecho- ´y no un tributo técnicamente hablando´.
Particularmente por esta razón y porque además el Gobierno -como se dijo acá- incorporó unas indicaciones sustitutivas, es que no cabe lo indicado por el Senador republicano de que este proyecto es inconstitucional. Y que además anunció que lo votará en contra.
Para aquellos que estamos convencidos de que solo una descentralización efectiva con mayor autonomía fiscal permitirá mejores condiciones de vida en regiones, sin duda que este proyecto de royalty minero es una primera puerta hacia una mayor justicia tributaria y territorial.
Hoy se establece un sólido piso, una sólida base de tres fondos dirigidos a las regiones, a los territorios, a las comunas en particular, como aquí ya se ha descrito.
El fondo para los gobiernos regionales tiene énfasis en las regiones mineras, y eso es importante. Tendrá una distribución para todos los gobiernos regionales, pero con énfasis en las regiones mineras.
Hay un fondo para las comunas mineras. ¡Cómo no!, si ahí están los impactos negativos y todas las externalidades que se han descrito acá.
Y también está el fondo de apoyo para la equidad territorial.
Ahora bien, hemos escuchado también razonables mensajes en el sentido de que los recursos podrían haber sido mayores. Claro que sí. Lo acaba de decir la Senadora Sepúlveda, nuestra propuesta era de un 3 por ciento ad valorem. Pero hay un espacio aún -entiendo que el proyecto irá a tercer trámite-: del 1 por ciento que sale del Senado y del 3 por ciento que venía desde la Cámara de Diputados, tal vez logremos consensuar un 2 por ciento.
Porque la voluntad se escucha desde los distintos sectores políticos. No hay nadie que diga que esto es excesivo; por el contrario, se ha mencionado que los recursos podrían ser mayores. Incluso podríamos hacer algo más virtuoso de lo que estamos discutiendo hoy.
Entonces, entendemos que este royalty minero también es un aprendizaje, pues se ha buscado legislar para todos los chilenos y chilenas; tengamos presente que en el debate siempre primó el bien superior sobre la atención preferente de ciertos sectores económicos. Y por supuesto que las comunas que represento deben ser de las más afectadas por las consecuencias negativas de la minería.
Respecto de la comentada ´carga tributaria´, Chile sin royalty ha sido siempre tremendamente responsable en sus cobros y márgenes, y esperamos que ahora también, con un derecho más cercano a lo que se entiende por ´royalty´.
Las compañías mineras saben que nuestro país les ha permitido ser siempre muy competitivas; saben que Chile les da certezas y todo tipo de garantías. Pero durante la discusión, en términos comunicacionales algunas empresas me parecieron hasta abusivas en la forma como se mostraron reacias a este proyecto. Y digo ´algunas´, porque otras mineras privadas fueron muy responsables, y fueron aceptando las condiciones que se planteaban.
Cuando en Calama, Tocopilla, Antofagasta, Taltal y Mejillones se levantó la voz con fuerza... (se desactiva el micrófono por haberse agotado el tiempo y se vuelve a activar por indicación de la Mesa). Solo treinta segundos más, Presidente.
Gracias.
Cuando estas ciudades del norte levantaron la voz con mucha fuerza hace algún tiempo en la búsqueda de recursos permanentes de la minería, se hizo siempre inspirado en criterios de solidaridad y reparto.
Porque entendemos que la riqueza de estos minerales, que en gran medida están en el norte, debe distribuirse entre todos.
Porque sí es posible la organización ciudadana, la movilización ciudadana. Y a la distancia, allá en el norte, los saludamos.
Porque creemos que en estos tiempos no hay acto más patriótico que la defensa de nuestros recursos naturales, como en este caso el cobre.
Y porque pensamos que debemos hacerlo verdaderamente por Chile y por nuestra gente.
Gracias, Presidente.