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Intervención Esteban Velásquez Núñez

Sesión n°75 - Legislatura 370

MODIFICACIÓN DE LEY DE MIGRACIÓN Y EXTRANJERÍA EN MATERIA DE NOTIFICACIÓN DE INICIO DE PROCEDIMIENTOS ADMINISTRATIVOS DE EXPULSIÓN

El señor VELÁSQUEZ.- Gracias, Presidenta.

Tal como acá se ha manifestado, es cierto que hubo mucha demora en legislar respecto de una nueva ley migratoria. Porque cuando se discute un proyecto de este tipo en un momento de efervescencia, como ocurrió en la tramitación de la iniciativa legal presentada por el Gobierno del Presidente Piñera, hay que reconocer que también hubo trincheras de un lado y del otro. Por un lado, este cuerpo normativo estaba inspirado más bien en la criminalización del migrante -incluso hasta existieron algunos grados de racismo-; había una mirada punitiva respecto de la ley migratoria; y por el otro, se quería dejar todo en un marco legal a lo mejor mucho más liviano.

Bueno, hoy día creo que debemos empezar a corregir sin complejos ese marco y otras normas que no se condicen con la realidad, para modificarlas y perfeccionarlas. Eso es parte del debate político.

Ahora, ¿por qué se demoró tanto? Bueno, claramente cuando en el norte -y usted, Presidenta, lo sabe muy bien-, hace por lo menos veinticinco o treinta años, se vio una migración muy importante de ciudadanos peruanos y bolivianos, quienes se transformaban en mano de obra barata para muchas empresas, para muchos empresarios, a lo largo de todo el país -en el norte, pero también como temporerosen el sur: vimos casos dramáticos en tiempos de pandemia-, ya lo decíamos: ´¡Ojo con esta migración!´.

El problema lo vivían las unidades educativas y los consultorios municipales -hoy día Cesfam-, porque no daba el per cápita ni la subvención escolar y había que atender a la población.

Bueno, no hubo mucho eco de los gobiernos de turno en aquel momento, pero esta situación vino a cambiar y a haber más atención cuando llegó otro tipo de migrante. Porque, así como estaban los peruanos y bolivianos, quienes también eran parte de algunos casos de contrabando, las Policías decían: ´¿Sabe qué? Este ciudadano (entre comillas) es más obediente. Hoy día nos encontramos con colombianos y venezolanos que nos enfrentan´. Ahí recién comienza a colocarse atención respecto de la migración.

Lo digo porque esto nos debe servir de lección para una buena cantidad de otros procesos, que tardamos en demasía en abordar y legislar, porque a veces están los intereses de algunos que finalmente monitorean lo que el Poder Legislativo debiera hacer con más autonomía.

¡Bien por el perfeccionamiento de estos cuerpos legales! Hay que agilizar los procesos. Sin duda, acá ha habido una burocracia excesiva por la cual no se alcanzaban a iniciar los procedimientos, y eso es lo que hace esta notificación.

Claramente, creo que este Gobierno ha estado llano al diálogo, ha cambiado puntos de vista y nos parece bien ese cambio de tono en el discurso; espero que no sea de convicciones, ni tampoco de principios, sino de la realidad política que corresponde para legislar como debe ser.

Tengamos muy presente que cuando se revisan las cifras, proporcionalmente los migrantes son los que cometen menos actos delictivos. No obstante, ¡el tipo de delito cambió drásticamente! El sicariato, la mutilación de los cuerpos, los ajusticiamientos, el tráfico de personas, las vendettas, son cuestiones diferentes. Nos llegó también lo que veíamos en países vecinos, incluso en países desarrollados, porque no hay ninguno que no haya dado cuenta de la migración como nosotros la entendemos.

Entonces, tenemos que regularla y controlarla, porque es un fenómeno que nos cuesta aceptar y que efectivamente va a estar presente; no se va a ir. Tenemos que ser capaces de mirar en profundidad este proceso. Pero en algunos casos nos quedamos con el sesgo político.

Votamos a favor, aprendiendo las lecciones para que en otros procesos legislemos con un poquito más de celeridad.

Gracias, Presidenta.