Intervención Carlos Ignacio Kuschel Silva
Sesión n°35 - Legislatura 370
PRÓRROGA DE VIGENCIA DE ESTADO DE EXCEPCIÓN CONSTITUCIONAL DE EMERGENCIA EN REGIÓN DE LA ARAUCANÍA Y PROVINCIAS DE ARAUCO Y BIOBÍO (REGIÓN DEL BIOBÍO)
El señor KUSCHEL.- Gracias, señora Presidenta.
Por su intermedio, quiero saludar a las dos señoras Ministras que nos acompañan.
Por quinta vez estamos viendo este mismo tema, el oficio de Su Excelencia el Presidente de la República, mediante el cual solicita el acuerdo del Congreso Nacional para prorrogar la vigencia del estado de excepción constitucional de emergencia en la Región de La Araucanía y en las provincias de Arauco y del Biobío, de la Región del Biobío.
Como lo he mencionado en otras ocasiones, sin considerar las veces que lo tratamos en el Gobierno anterior -esto mismo-, mientras tanto, el pan no ha dejado de subir en esta zona, que es granelera, productora de trigo.
Empezamos a discutir este tema cuando el pan valía menos de 1.000 pesos el kilo; hoy día ya se acerca a los 5.000 pesos. ¿Por qué? Porque -aquí lo han dicho todos los señores Senadores que me han antecedido- hemos fracasado como país en garantizar el trabajo, la labranza, la industria, el transporte y el comercio, particularmente hacia nuestra región, que queda al otro lado de esta zona.
El otro elemento en el que estamos fracasando aquí, como gobierno, es en la organización y la protección de la vida y la sociedad, mediante la familia, las leyes y el Estado.
Fracasamos, también, en aspectos de la moralidad, de las costumbres y modales, en la conciencia y la caridad como Estado, como gobierno, y nosotros somos un poder del Estado, puede ser que transitorio, pero tenemos que preocuparnos de estos asuntos.
El otro elemento que es muy importante es la religión; no me voy a extender en ello.
Otro es la ciencia, la visión clara, el registro exacto, las pruebas imparciales y la lenta acumulación de un conocimiento objetivo suficiente para la predicción y el control. Nosotros tenemos elementos científicos para trabajar y para encarar estos temas y no lo hacemos.
Otro es la filosofía y el conocimiento: la tentativa que como personas tenemos para abarcar algo en la perspectiva total.
Hoy día disponemos de un lujo de tecnologías, de elementos, de recursos; no los aplicamos y estamos aquí cada quince días llorando sobre lo mismo.
Lo otro que nos caracteriza como civilización son las letras: la transmisión del lenguaje, la educación de la juventud, el modelo, el desarrollo de la escritura; la creación de la poesía, del drama, de la novela; elevar a nuestra juventud. ¡Cada quince días repetimos esto! Lo que nosotros tratamos acá no es edificante para la gente joven.
Otro aspecto es el arte, el embellecimiento de la vida con el placer, el color, el ritmo, la forma.
¿Qué estamos haciendo aquí, a este respecto, cuando nos referimos a lo que nosotros mismos, ya por años, no hemos sido capaces de resolver? En realidad, es una vergüenza la impotencia a la que hemos llegado, la incapacidad, la insolvencia.
Lo digo con dolor y lo digo de otra forma, porque ya me he referido al tema del pan, de la inflación, a cómo suben los precios, a cómo a pesar de las advertencias cometemos errores económicos, respecto de los cuales la ciencia y el conocimiento -como lo he dicho- nos dicen ´haga tales y cuales cosas´, y hacemos justo lo contrario, y castigamos a nuestra población con medidas inapropiadas, o con la ausencia o abstención de medidas que debemos adoptar.
Anuncio mi voto a favor, señora Presidenta.