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Intervención Esteban Velásquez Núñez

Sesión n°12 - Legislatura 370

MODIFICACIÓN DE REQUISITOS DE INGRESO A CARRERAS DE PEDAGOGÍA

El señor VELÁSQUEZ.- Gracias, Presidenta.

Yo diría que estos espacios -y agradezco al señor Ministro su presencia- nos permiten justamente eso, Ministro: hacer estas reflexiones y en cierta medida preguntarnos qué sentido tiene la educación hoy para una sociedad como la chilena, como la que estamos viviendo, en este contexto; qué sentido tiene esa educación, más allá de la importancia de los requisitos de ingreso, a cuyo respecto, sin duda -porque vamos a votar a favor del proyecto desde la Federación Regionalista-, en su momento tendrán que revisarse en la Comisión en particular aquellos que nos parecen más o menos oportunos.

Pero el hecho de desarrollar esta reflexión también nos permite hoy día valorar el rol del profesor, que se pudo ver en los dos años de pandemia, como lo han manifestado los Senadores. Porque en algún momento hay que reconocer también que se cuestionó la labor del docente, incluso si era necesario o no que asistieran esa cantidad de tiempo, que los estudiantes estuvieran con un docente, porque a lo mejor, dada la tecnología, la máquina, y en razón de los recursos económicos, alguien podría educarse mejor en el hogar y en cualquier otro lugar.

No obstante, creo que también este espacio de pandemia, incluso de momentos duros y dramáticos, permitió entender que hay un educador y una educadora que guía, que forma. De ahí que hoy día, como nunca, se está valorando el concepto de ´educación´, que es la formación integral del educando, como dice cada uno de los teóricos en sus diversas dimensiones. Y creo que eso es lo que hoy estamos tratando de colocar y relevar.

Así como en la mañana, a solicitud del Senador Flores y de otros Senadores que lo acompañaron, reflexionábamos respecto de la salud mental de nuestro país, de cómo está el bienestar de los chilenos, ahora lo hacemos respecto de la educación. Creo que se trata realmente de pilares de cambios que se requieren introducir de manera estructural y donde efectivamente deberíamos colocar la voluntad y los recursos. Sin embargo, eso involucra dos caminos: uno, que lleva un poco más de tiempo, es la discusión en el Parlamento, el financiamiento y distintos puntos de vista políticos, legítimos -creo- en su gran mayoría, si no todos; pero también hay otro carril respecto a la realidad que estamos viviendo hoy día, en que, para tratar de ser un poco más honesto, si corresponde al sentido, tenemos un poco más de herramientas en las unidades educativas que ayer. Porque hoy o mañana no vamos a cambiar el mundo de la educación, pero sí podemos reconocer que hay una mayor cantidad de elementos.

Lo digo -también lo señaló el Senador Bianchi- porque si la vocación se nota en alguna profesión, es justamente en la de profesor.

Y lo reitero, Ministro, porque creo que ahí tenemos hoy día una gran oportunidad de transformar a los profesores en los líderes sociales que se necesitan hoy día.

Incluso, estamos conversando con algunos Senadores ciertos proyectos a fin de escrudiñar un poco en el plan de estudios y en la cantidad de horas que se le está destinando hoy a la misma academia de siempre.

No sé qué porcentajes de unidades educativas retornaron a clases, pero están desarrollando las mismas formas y los mismos métodos de siempre, sin entender que los alumnos, jóvenes y niños, son, en cierta medida, aquellos que sobrevivieron a la pandemia, y eso requiere una mirada distinta.

Y también implica cambios, porque la flexibilización de la educación de la cual se habla no siempre se hace carne al interior de las unidades educativas por varias razones, porque tenemos liderazgos autoritarios o porque se está trabajando solo para un eventual Simce, etcétera.

Cuando en la primera mitad de la década del noventa surge la jornada escolar completa, tenía el fin que hoy día estamos recogiendo todos: actividades no lectivas que desarrollaran la recreación, el deporte, la cultura, en el fondo, habilidades socioemocionales, esas habilidades blandas que Juan Casassus explica muy bien y a quien usted, Ministro, convocó para que integrara el Consejo Asesor para la Convivencia y la No Violencia.

A partir de las declaraciones que hemos escuchado sobre principios educacionales sería posible modificar el plan de estudios, para dedicar un menor tiempo a lo de siempre y, quizás, darle un segundo aire a una jornada escolar completa que no se cumplió, porque los llamados ´talleres´ -y usted lo sabe, Ministro- de lenguaje, de matemática y tantos otros se transformaron en más materia, más academicismo y, además, más clases expositivas.

Con eso podríamos hacer lo que Humberto Maturana siempre nos dijo: ´Cambiemos, desde esta psiquis de la competencia a una psiquis de la colaboración, de encuentro, de bienestar´. Creo que hacia allá tenemos que caminar.

Es una muy buena excusa, una seria excusa, haber estado discutiendo hoy respecto de los requisitos de ingreso de los futuros educadores, pero para ver finalmente qué sentido debería tener la educación para el Chile que estamos viviendo.

Gracias, Presidenta.