Intervención Esteban Velásquez Núñez
Sesión n°37 - Legislatura 374
PROYECTO DE LEY PARA LA RECONSTRUCCIÓN NACIONAL Y EL DESARROLLO ECONÓMICO Y SOCIAL
El señor VELÁSQUEZ.- Gracias, Presidenta.
´La reforma podría generar riesgos relevantes para la sostenibilidad de las finanzas públicas, pudiendo aumentar el déficit estructural y la deuda del país en los próximos años. Las rebajas tributarias tienen efectos inmediatos sobre la recaudación, mientras los supuestos beneficios en crecimiento son inciertos, difíciles de proyectar y de largo plazo. En otras palabras: los costos son concretos, las ganancias hipotéticas´. Son aseveraciones del Consejo Fiscal Autónomo.
´La megarreforma presenta serios riesgos fiscales. Critico la falta de responsabilidad en el proyecto y sostengo que la preocupación por el déficit estructural no puede ser una bandera de lucha que solo importe cuando se está en la oposición´. Palabras del exministro de Hacienda Ignacio Briones.
Entonces, uno de los principales cuestionamientos que pueden formularse al proyecto dice relación justamente con los efectos sobre la sostenibilidad fiscal de mediano y largo plazo. Si bien la iniciativa se presenta como una herramienta destinada a impulsar la inversión, el crecimiento económico y la generación de empleo, varias de sus medidas implican una disminución significativa de la recaudación tributaria, particularmente a través de la reducción del impuesto de primera categoría, la reintegración del sistema tributario y otros beneficios orientados a reducir la carga fiscal sobre la inversión.
La principal justificación de estas medidas descansa en la expectativa de que una mayor actividad económica permita compensar parcialmente la menor recaudación inicial mediante un aumento futuro de la base tributaria.
Sin embargo, incluso entre quienes respaldan el proyecto existe reconocimiento de que la reducción de impuestos genera un costo fiscal relevante. Durante la discusión legislativa se ha señalado que una rebaja del impuesto corporativo podría producir una disminución neta de ingresos fiscales en el largo plazo.
Existe además, Presidenta -y usted lo sabe muy bien-, una dimensión territorial que aparece escasamente considerada en el proyecto. Gran parte de las medidas propuestas se encuentran orientadas a reducir costos, plazos e incertidumbres para los titulares de proyectos de inversión, pero no incorporan mecanismos equivalentes que fortalezcan la posición de los territorios donde dichas inversiones se desarrollan. Desde esta perspectiva, la reforma parece estar construida principalmente desde la lógica del inversionista y no en función de la realidad de las regiones receptoras de los proyectos.
Esta omisión resulta especialmente relevante para zonas como Antofagasta y Calama, donde sin duda se van a alojar gran parte de estas medidas si se llega a aprobar esta reforma. En la región de Antofagasta es donde se concentra una parte sustancial de la actividad minera, energética y logística del país.
¡Los territorios también existimos!
Presidenta, siempre estaremos dispuestos a dialogar, y los ministros saben esto. Tuvimos en su momento una reunión con el ministro de Hacienda, y creemos -y lo dijimos- que se requiere una política clara para reducir la evasión y elusión, lo contrario es mirar al techo. Indicamos una propuesta concreta: modernizar el reglamento y las normas para la exportación del concentrado de cobre, por ejemplo, a propósito de tantos planteamientos de certeza jurídica y de todo tipo. Lo que no tenemos es claridad acerca de qué estamos cobrando por la exportación de los subproductos (que hoy ya no lo son) contenidos en el concentrado de cobre.
Recordemos que el Presidente Piñera, que en paz descanse, en un momento de emergencia real, no solo no rebajó impuestos, sino que los elevó, como el impuesto específico a la minería. Hoy día bien creo que vale la pena revisar la posibilidad de elevar también los recursos que está entregando el royalty minero al cobre.
A buen entendedor, pocas palabras, Presidenta.
Siempre estaré dispuesto a dialogar de verdad. Y gracias por esta posibilidad de conversación, de diálogo que hemos tenido. Pero entendemos que, como dijo el senador Huenchumilla, hoy día solo cabe, más allá de lo que se vote, esperar el diálogo futuro.
Gracias, Presidenta.