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Intervención Esteban Velásquez Núñez

Sesión n°34 - Legislatura 374

ANÁLISIS DE SITUACIÓN DE NIÑOS, NIÑAS Y ADOLESCENTES HAITIANOS INGRESADOS A TERRITORIO NACIONAL BAJO LA FIGURA DE REUNIFICACIÓN FAMILIAR SIN REGISTRO DE UBICACIÓN ACTUAL

El señor VELÁSQUEZ.- Gracias, Presidente.

A raíz del preinforme de la Contraloría, que se filtró -es importante tener presente esto-, respecto del proceso de ingreso de personas de nacionalidad haitiana, ya han aparecido varias consideraciones que comparto -yo diría- en su gran mayoría. Una tiene que ver con que hay un reconocimiento público en cuanto a las debilidades institucionales y al desorden administrativo.

Eso es relevante, porque esta mañana estuvimos con el director del Servicio Nacional de Migraciones en la comisión respectiva discutiendo sobre el particular. Cada institución, en cierta medida, está revisando sus protocolos, tareas, y colocando celeridad en los diversos procesos, investigaciones, en fin.

Hay que relevar también que hoy día hubo un acercamiento, aunque no todos públicamente han reconocido que temas como seguridad e inmigración son cuestiones de Estado, ¡de Estado!, no de campañas políticas, ni de eslóganes o frases Porque, si no, después nos pisamos la cola.

En tal sentido, quiero quedarme con algunos conceptos que considero bien relevantes.

El director general de la Policía de Investigaciones, desde las primeras horas, se manifestó con mucha claridad respecto de los procedimientos de la PDI en el aeropuerto; y, por ejemplo, dijo que ningún niño salía caminando -como se planteó en una caricatura que alguien hizo- si no era entregado a algún adulto.

Presidente, si no le creyera al director general de la PDI, estaríamos en un momento gravísimo. ¡Y yo le creo!

Luego el ministro del Interior, acá presente, a mi juicio expresó conceptos de alto sentido valórico.

Ministro, en cuanto a la preocupación por los niños, señala que ello no implica sobredimensionar cualquier acción: por el contrario, cuando se habla de niños usted dice que no se sobredimensiona.

Entiendo que plantea esto sobre la base de los antecedentes que tiene, y, además, porque cree en ello.

Lo mismo con respecto al fiscal nacional.

Me parecieron importantes sus dichos, fiscal, cuando alude a colocar a los niños primero, a no seguir estigmatizando a aquellos menores y familias que ingresan de manera irregular, que tienen menos protección que quienes lo hacen por el aeropuerto, por ejemplo. Ellos son los pobres entre los pobres.

Esos contenidos son valóricos y le hacen bien a la discusión política y a cada una de las instancias que usted representa.

Ahora, Presidente, voy a señalar un par de consideraciones a propósito de las, a mi juicio, profundas reflexiones que hicieron particularmente el ministro del Interior, el fiscal nacional y varios de los que acá presentes.

Lo primero es que cambiemos el enfoque y el tono con respecto a cómo estamos legislando en los proyectos de ley que está enviando el Gobierno en el marco de la migración, y terminemos con ese carácter punitivo, sancionatorio, castigador, que solo aparece en la presentación de ellos. Creo que es la oportunidad, porque efectivamente por ahí he escuchado decir que es bueno que los niños no se encontraban en cualquier camino, que estaban en un domicilio, protegidos, escolarizados, en fin. Fíjense que si los hubiéramos encontrado en otras condiciones, habríamos dicho: ´Por qué no estaban en la escuela, por qué no estaban siendo atendidos en algún centro de salud´.

Porque por ahí hubo algún momento en que se quiso instalar un proyecto de ley que parecía bastante estigmatizador, por así decirlo.

Por eso, quisiera solicitar al Ejecutivo, particularmente a través del ministro del Interior, una revisión para que se pueda crear algún sistema de regulación de las familias migrantes. Debemos ser capaces de mirar la realidad. No todos se van a ir, y hoy día no los tenemos identificados. Esto hay que hacerlo sin complejos, cuando se dé el momento, el espacio, no al calor del debate político, porque, claro, para algunos podría ser una bomba de racimo. Pero, con la calma y prudencia del caso, creo que es necesario mirar y decir... (se desactiva el micrófono por haberse agotado el tiempo y se vuelve a activar por indicación de la Mesa).Un segundo, Presidente.

Gracias.

En definitiva, hay que buscar un mecanismo para regularizar a las familias migrantes indocumentadas y particularmente a los niños, que hoy día nos importan tanto.

La ministra de Desarrollo Social y Familia lo ha dicho: nuestro país tiene una dimensión jurídica, ética y humana, y esta obligación no admite ambigüedades.

O sea, creo que la ministra sella esto con el hecho de mencionar esas dimensiones.

Gracias, Presidente.