Intervención Carlos Ignacio Kuschel Silva
Sesión n°9 - Legislatura 374
HOMENAJE EN MEMORIA DE EXDIPUTADO SEÑOR SERGIO OJEDA URIBE, RECIENTEMENTE FALLECIDO
El señor KUSCHEL (de pie y ante el podio ubicado al lado izquierdo de la testera).- Gracias, señor Presidente.
Envío un saludo muy afectuoso a todos quienes se encuentran acá para recordar a don Sergio Ojeda Uribe. Ahí veo su foto: más o menos así era el socio.
Nació en 1943, como se dijo, en Riachuelo, Río Negro, y falleció recientemente.
Tuve la suerte de conocerlo desde el año 91, cuando éramos profesores en el Instituto Profesional de Osorno, y él, posteriormente, trabajó mucho para que ese centro se transformara en una universidad. Hoy día es una muy importante casa de estudios en nuestra región.
Quiero saludar especialmente a su esposa, doña María Schmidt de Ojeda; a sus hijos; a sus nietos, y a quienes nos acompañan: al exalcalde de Osorno don Emeterio Carrillo, a don Sergio Velasco, a don Gonzalo Duarte, a don Héctor Barría, al señor Muñoz y a don Álvaro Ortiz, hijo también de un colega que fue diputado por mucho tiempo -igual que Sergio Ojeda-: don José Miguel Ortiz Novoa, representante de Concepción.
Nos corresponde recordar a Sergio Ojeda. En mi caso, van cuarenta y cinco años desde que lo conocí, porque lo conocí antes de ser diputado. Fuimos adversarios y amigos, leales y francos, y a veces ásperos; pero casi siempre en buena, porque era difícil pelear mucho con don Sergio Ojeda. Además, siempre lo recuerdo como muy ligado a don Gabriel Valdés, especialmente cuando partió el tema político democrático en Osorno, y también lo asocio con el obispo don Francisco Javier Valdés Subercaseaux.
Don Sergio Ojeda se caracterizaba, yo diría, por ser un abogado. Él era abogado y sus actuaciones se definían en ese carácter. Fue dirigente político, siempre cargadito para la abogacía; dirigente deportivo de Provincial Osorno, ¡donde teníamos diferencias...!, y de la Universidad Católica, ¡donde también teníamos diferencias...!; profesor -ya lo mencioné-; amigo de los bomberos.
Para él siempre fue muy importante su familia. ´Oye, voy a comprar tal cosa´, ´Le pregunté a mi señora´, ´Le pregunté a mis hijos, me dijeron esto´, ´No están de acuerdo, me dijeron esto otro´, comentaba esas cosas.
Se preocupaba de cada rincón de la geografía de su tierra, de personas, de poblaciones, de caminos, de sectores.
Hago un llamado, como lo he hecho en otras oportunidades en que he tenido el pesar, en realidad, de rendir homenaje, a leer la hoja de vida parlamentaria de Sergio. Ahí están las intervenciones, los oficios, el trabajo de comisiones, ¡la gran cantidad de comisiones en las que participó! Aquí ya se mencionó que él estuvo principalmente orientado al tema de los derechos humanos, donde también tuvimos algunas discrepancias, pero siempre era muy franco, muy claro y muy bien intencionado, ¡bien intencionado siempre!
La política es áspera y él conoció, yo creo que lo bueno y lo malo de ella.
Yo tuve la suerte de estar con él unos pocos días antes de que falleciera: lo encontré en la calle en Osorno y conversamos. Lo encontraba a veces en los cafés, también conversábamos, siempre muy alegre, divertido y eso: derechito.
Partimos separados y yo creo que el camino nos fue acercando; el tiempo y el camino, las experiencias.
Fue diputado siete veces por el mismo distrito. ¡Eso lo encuentro admirable!, porque uno está expuesto a todo, en el mismo lugar. Así es que, si tuviera sombrero, me lo sacaría.
Fue hijo ilustre de Osorno, debiendo haber sido hijo ilustre yo creo que de la región también. Eso faltó. Seguramente va a haber varias calles o poblaciones que van a llevar su nombre cuando el tiempo vaya asentando el tamaño de su figura política.
Así es que, en nombre de Renovación Nacional, mi sector político, le rindo a él un homenaje con mucho cariño y sentimiento.
Le deseo consuelo, fuerza y fe a la familia, ya que estoy seguro de que eso es lo que él habría querido para ellos y para todo Chile.
Muchas gracias.
(Aplausos en la sala y en tribunas).