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Intervención Esteban Velásquez Núñez

Sesión n°94 - Legislatura 373

PRÓRROGA DE MEDIDA DE RESGUARDO DE ÁREAS DE ZONAS FRONTERIZAS POR PARTE DE FUERZAS ARMADAS EN REGIONES DE ARICA Y PARINACOTA, TARAPACÁ Y ANTOFAGASTA

El señor VELÁSQUEZ.- Gracias, Presidente.

Es importante tener presente que estamos modificando la presencia de las Fuerzas Armadas en las fronteras del norte para el control del crimen organizado, como lo señala el documento.

Presidente, en razón de lo que escuchamos en el relato de la ministra y los importantes antecedentes que ella entregó, creo que todos coincidimos en que no se trata solo de la presencia de los militares y las Fuerzas Armadas en la frontera del norte. Porque, ¿qué sucede si mañana, por equis razón, hay un retiro de la Fuerzas Armadas? Puede ser porque el nuevo Gobierno así lo define, porque hay un estudio no sé de dónde, porque hay buena voluntad de las partes, porque vienen relaciones diplomáticas de otro orden con los vecinos, en fin, pueden ocurrir muchos escenarios que hasta hace algunos meses no vislumbrábamos y que hoy día están presentes.

Algunos vivimos en el norte; otros solo se imaginan cómo es vivir allá. A veces eso nos ocurre a nosotros cuando oímos a los colegas del sur describirnos cómo es su realidad, realidad que uno no ha vivido a fondo. Lo mismo les pasa a los colegas del sur con la situación que se vive en el norte.

Entonces, no se trata solo de lo que está ocurriendo hoy día, o de lo que viene sucediendo en los últimos años; hay una historia de postergación del norte que probablemente sentimos aquellos que nos hemos dado cuenta de que, cuando se trata de decisiones gubernamentales, estamos al final de la lista.

Y, claramente, estas últimas semanas son momentos de balances, de elecciones, de orientaciones propias de un Gobierno que está entregando el poder -ya decía la ministra que se ha puesto de acuerdo con su par, seguramente para hacer la mejor entrega posible del cargo- en todas las esferas.

Por eso es importante esta pausa, porque nos damos cuenta de que incluso el tono de la discusión es distinto al de hace algunos años. Francamente, cuando hablábamos del norte, ¡era criminalizar el norte! Y probablemente cada uno de nosotros tenía su argumento en materia de vivienda, de educación, de salud, de distintas áreas, pero había en el mensaje, en el ímpetu que cada uno colocaba, ¡un sentido casi de poner siempre a la migración como causante de la criminalidad! Y eso azuza ánimos: el discurso, la forma como llega, predispone incluso al ciudadano, a la familia.

No obstante, ello no ha sido el devenir del norte durante muchas décadas, sino al contrario, como dijo muy bien el senador Insulza, en una descripción muy clara y diáfana de cómo se desarrollan las relaciones internacionales.

Sin ir más lejos, si alguien está escuchando o si después se comparte lo que acá se ha estado manifestando, recordemos y pensemos lo que está sucediendo en el norte. Es tiempo de carnavales, como sabemos quienes somos de la zona, y en los carnavales hay una integración cultural, folclórica, histórica, familiar, permanente.

Nadie entiende cómo hoy día vamos a tener en Arica -la ciudad del senador Durana- un carnaval andino ´con la fuerza del sol´ y una serie de otros calificativos que resaltan el territorio de la región, integrando a miles y miles de familias que, probablemente, tienen un fondo cultural de encuentro.

Y en la misma ciudad de Arica hay un agro en donde usted no sabe si el comerciante es chileno, es peruano o es boliviano, porque efectivamente se vive lo que este Senado busca en sus distintas políticas: inclusión, integración del otro sencillamente porque es persona.

Ese concepto cultural hoy día se exacerba con lo que vamos a tener en el norte; pero además estamos emulando fiestas religiosas -sabemos que usted, Presidente, y muchos líderes políticos en esta sala son creyentes-: en el Carnaval de Oruro se venera a la Virgen del Socavón, y tenemos nombres de vírgenes en cada uno de los lugares; cada uno de nosotros podría mencionar la suya.

¡De eso estamos hablando!

Ahora, los problemas en educación, vivienda, salud, los dolores y la postergación del norte a lo mejor se exacerbaron con la migración, ¡efectivamente!, y algunas autoridades comunales se vieron apuradas y se desesperaron. Pero este déficit lo tenemos desde hace mucho rato en Arica, en Iquique, en Antofagasta, en Calama, y no se colocaron los recursos para el desarrollo de cada una de estas y otras áreas.

Para terminar, Presidente, respecto a la conectividad, una cuestión que nos une. ¿Sabe usted que hace pocos días el MOP dejó sin efecto la licitación de la doble vía entre Caldera y Antofagasta? Por cuestiones técnicas, porque va a continuar mejorando el proyecto. Oiga, ¡pero si debió haberse partido por la región de Arica y Parinacota hace rato, con la doble carretera, para llegar al centro que es Santiago, no al revés!

¿Cuántos años más vamos a esperar: veinte, treinta, cuarenta?

Por supuesto que del Gobierno recién electo, del Presidente Kast, uno espera que venga con los bríos que nos anunció hace un par de meses, cuando estuvo en la región como candidato, oportunidad en que manifestó que conocía la realidad del norte.

Quiero decir, Presidente, que no basta con mil funcionarios de las Fuerzas Armadas en el norte; no se trata de dejarlos o retirarlos. El problema es cómo miramos ese territorio, territorio que, pienso yo, debemos ver con solidaridad.

Y hay que tener claro un concepto que se mencionó acá: cuando no se desarrollan los territorios, se abandona la verdadera soberanía. Hoy día no tenemos conectividad hacia la región de Arica y Parinacota porque basta un pequeño rodamiento para que efectivamente queden aisladas incluso las Fuerzas Armadas si se requiere que lleguen por tierra a esos sectores.

Es bastante más que una prórroga lo que se está necesitando en el norte. Hay que mirar a fondo ese territorio, del que nos acordamos cuando entrega cifras azules que permiten financiar programas sociales de política pública. ¡Ahí está el norte minero!, norte minero que en muchos casos solo queda en alguna medida demasiado punitiva, como ha ocurrido hasta ahora.

Por supuesto que, con la esperanza de lo que pueda hacer el próximo Gobierno, teniendo como piso lo que ha entregado hoy día la ministra en este sentido, respaldamos la solicitud de mantener a las Fuerzas Armadas en la frontera del norte, Presidente.El señor MOREIRA (Presidente accidental).- Gracias, senador Esteban Velásquez.