Intervención Esteban Velásquez Núñez
Sesión n°86 - Legislatura 373
PROMOCIÓN DE GOBERNABILIDAD Y REPRESENTATIVIDAD DE SISTEMA POLÍTICO
El señor VELÁSQUEZ.- Gracias, Presidente.Hasta ahora, cada uno de los mensajes y las reflexiones hacen notar y parecer que suena bien promover la gobernabilidad y la representatividad del sistema político, buscando, como se ha dicho, el fortalecimiento de los partidos políticoscon todas las generosidades y bondades que se han descrito. Evidentemente, nosotros compartimos que ellos son importantes y que deben fortalecerse y corregirse, tal como acá se ha señalado.Y, probablemente, en este listado de propuestas contenido en el articulado del proyecto hay muchas que van al fondo del asunto y nos parecen adecuadas.
Sin embargo, también se ha dicho, quizás no con el mismo entusiasmo ni con el convencimiento necesario, que la afectación de los partidos políticos o el descrédito y desprestigio al cual han llegado se deben más bien a falta de probidad, abusos de poder, actos de corrupción y un listado grande de situaciones en las que determinada cantidad de partidos políticos se ha visto envuelta.
Cuando ello ocurre, no aparece el interés ciudadano por participar en ese partido, no aparece el llamado ´militante´, esa vocación de servicio a través de la militancia.
Por lo tanto, creemos que eso es lo que afecta efectivamente el fortalecimiento de los partidos políticos.
Ahora, se ha reconocido acá -yo diría, de buena manera- que dos, tres, cuatro partidos que aglutinan los votos suficientes pueden hacer algunos alcances para mejorar esta propuesta, lo cual, como se ha indicado también, no es todo lo que se quisiera.
Claro, ello se va a entender como un avance, pero si no llegamos a cuestiones de fondo, cosa que cuesta bastante conseguir en algunos casos en la reflexión, definitivamente estos esfuerzos en los próximos años se verán como que fue un arreglo más de esa llamada ´clase política´, frase que uno escucha de forma peyorativa.
Creo que no es lo que se busca. En opinión de todos los que estamos acá, queremos estar lejos de aquello.
¡Y ojo con los conceptos! Cuando se habla de fragmentación en un sentido peyorativo, a veces también en cierta medida tratamos de dejar de lado los llamados ´conceptos de diversidad cultural o territorial´, por ejemplo. No olvidemos que se manifiestan diferencias al interior de las regiones de nuestro país y también entre una región y otra.
Además, ciertas condiciones que se establecen para formar un partido político -no solo tener financiamiento, la voluntad, sino también el interés del servicio público, que a veces suena tan utópico- son prácticamente una invitación amable a cerrar las puertas para crear partidos.
Entonces, cuando hablamos de movimientos sociales, de los voluntarios por la democracia, de estos ideales que cada partido proclama en su declaración de principios, y se quiere llegar a formar coaliciones de otro orden, creo que va a ser muy complicado.
Y, claro, a uno le cuesta entender si existe realmente voluntad para fortalecer los partidos políticos, cuando ayer no hubo entusiasmo respecto de un proyecto de ley que resultaba bastante sencillo y que justamente tenía que ver con fortalecer a los partidos políticos cuando participaban independientes.
Hablo de una iniciativa que ingresamos con la senadora Sepúlveda y otros colegas, referida a que toda publicidad electoral debería llevar el nombre, el símbolo del partido político. El propio Presidente Ossandón, que en su momento presidía la Comisión de Gobierno, no colocó en tabla ese proyecto; hizo promesas y no cumplió. Y no se vio mucho entusiasmo en senadores de distintas colectividades políticas.
No está el ánimo de abordar el asunto. Da la impresión de que, en tiempos de campaña, se esconde el símbolo, se esconde el nombre del partido político.
Entonces, ¿qué queremos? ¿Buscamos fortalecer los partidos solo colocando un guarismo, aumentando los valores que aquí se han indicado? Por lo demás, ya se habían incrementado razonablemente. Pero hoy día se va al extremo y se convierte en un verdadero candado. No se quiere reconocer, pero así es.
Tampoco se trata de tener dos, tres coaliciones o dos, tres partidos políticos que en cierta medida atraigan el entusiasmo del ciudadano, quien no tiene mucho donde elegir si efectivamente no se ha mejorado lo de fondo, que tiene que ver con la honestidad política con que se debe actuar desde los partidos políticos.
No todos los artículos me satisfacen, Presidente, y espero que en algún momento se llegue a la reflexión de fondo para que podamos hacer el aporte que creemos que corresponde.
Gracias.