Intervención Carlos Ignacio Kuschel Silva
Sesión n°65 - Legislatura 373
PRÓRROGA DE VIGENCIA DE LEY SOBRE GESTIÓN DE SUELO PARA LA INTEGRACIÓN SOCIAL Y URBANA Y PLAN DE EMERGENCIA HABITACIONAL
El señor KUSCHEL.- Gracias, Presidente.
Voy a reiterar algunos temas que he planteado otras veces.
En primer lugar, en los últimos once años hemos incrementado cinco veces el presupuesto de vivienda; lo hemos multiplicado por cinco y hemos generado un 66 por ciento más de lo que se construía antes -más chico tal vez, de inferior calidad, pero esa es la situación-, con un presupuesto total de 4.400 millones de dólares.
Ese presupuesto es la cifra que hoy estamos pagando en intereses. Hace once años era una cantidad mucho menor. Ahora estamos pagando: ¡4.400 millones de dólares en intereses! O sea, el equivalente a todo el presupuesto de vivienda. ¿Por qué? Porque todo lo hemos financiado con crédito. Hemos sido totalmente imprudentes en nuestro manejo financiero.
Sin embargo, en mi región y en todo Chile ha aumentado estratosféricamente el número de campamentos. ¡Estamos con récord de campamentos!
Hace diez años una familia podía comprar una vivienda con el ingreso de cinco años; ahora se requieren más de once años del ingreso de una familia para comprar una vivienda.
Nosotros mismos, con errores en nuestras políticas públicas, hemos generado problemas de oferta y demanda.
Hemos aumentado, por diversas razones -no me puedo alargar-, el precio de los terrenos, urbanos y rurales.
Hemos dificultado y elevado el precio de los aceros. ¡Huachipato quebró, aun así!
Hemos incrementado el valor de las maderas. Han quebrado por lo menos nueve aserraderos en Biobío y otros más en diferentes partes.
Está más alto el precio del cemento y de todos los insumos. Basta que las personas vayan a una ferretería o algún centro comercial de vivienda grande para que se den cuenta.
Hemos elevado los costos financieros, por los retiros, por el manejo irresponsable de nuestras finanzas públicas.
Hemos aumentado el plazo para los permisos: cuesta partir una vivienda.
Hemos generado dificultades administrativas. Hay que recurrir a distintas instancias.
Existe menor factibilidad o posibilidades de instalar luz y agua, etcétera.
Eso, por el lado de la oferta.
Y, por el lado de la demanda, lo mismo, Presidente.
Entonces, la postergación de esta política, a mi juicio de escaso efecto si consideramos todas las dificultades que se han ido generando en paralelo, la voy a votar a favor. Pero estamos poniendo una gotita en un océano.
Anuncio mi voto favorable, pero no quiero dejar pasar esta oportunidad sin repetir mi preocupación por el daño, de largo plazo, que hemos generado a la familia chilena, además del aumento de la cesantía y la pobreza, la inexistencia del censo y la ausencia de la Casen.
No sabemos dónde está ni cuánto ha aumentado la pobreza. Yo me imagino que se ha incrementado mucho, porque en mi región hemos más que duplicado la cesantía. No tenemos datos de eso ni se conocen los resultados del censo de vivienda y población. Y ahora estamos hablando de vivienda. ¡En qué mundo estamos!
Encima, me dicen que ahora tendremos un presupuesto inferior. Lo aumentamos cinco veces en once años, pero creo que nos falta gestión, focalizar, actuar bien, evaluar, calcular lo que estamos haciendo con los recursos. Por un lado, generamos poder adquisitivo ficticio, pero por el otro le quitamos poder adquisitivo real a las personas y a los presupuestos del propio Gobierno.
Gracias, Presidente.