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Intervención Esteban Velásquez Núñez

Sesión n°62 - Legislatura 373

DECLARACIÓN DE 16 DE OCTUBRE DE CADA AÑO COMO DÍA DE LAS BANDAS Y ORQUESTAS INFANTILES Y JUVENILES DE CHILE, JORGE PEÑA HEN

El señor VELÁSQUEZ.- Gracias, Presidente.

En atención al acuerdo que se había tomado, la idea era que se votara este proyecto sin debate. Entendíamos que existen ciertos hechos que son de público conocimiento. Cuando uno viene a votar, lo hace con algún grado de conocimiento acerca de lo que se trata.

En segundo lugar, quiero referirme a lo que el senador Castro Prieto manifestó en cuanto a la intención de no abrir heridas. Creo que estoy de acuerdo con él: no se trata de abrir heridas, sino justamente de sanarlas.

Acá yo he visto el compromiso de varios senadores y senadoras que, no solo en su discurso, sino también en el fondo de su mensaje, buscan, más que acercar posiciones, respetar las distintas posturas.

Por el contrario, en más de alguna ocasión hemos escuchado -y se lo he manifestado en esta sala al senador Rojo Edwards- discursos cuyo contenido anima, alienta -a veces equivocadamente- a muchos ciudadanos que están escuchando con atención a quedarse con algunos sesgos, lo cual finalmente no nos permiten avanzar.

Creo que este momento de reflexión es importante, Presidente, porque fue un 19 de octubre cuando la Caravana de la Muerte tuvo un paso atroz por diversas ciudades del norte. El 19 de octubre nos recuerda a veintiséis ciudadanos que estaban en la cárcel de Calama. Uno de ellos era un joven de diecisiete años, José Gregorio Saavedra, estudiante de educación media.

¡Esto es para reflexionarlo!

Pero lo que no podemos permitir -y tenemos que avanzar en eso en algún momento, Presidente, y usted, como abogado, lo sabe- es el negacionismo.

¡Lo que no puede ocurrir es justificar dictaduras, del color político que sean!

¡Lo que no puede ocurrir es justificar, además, acciones atroces de una dictadura!

Y eso es lo que sucede con ciertas expresiones que después se tratan de explicar. Pero igualmente queda instalada la duda; en cierta medida queda instalado un poco de barro, que es lo que lleva a algunos permanentemente a negar una realidad.

Hay hechos que se deben reconocer, que fueron dolorosos; se tiene que aceptar que verdaderamente ocurrieron. Si no, se le habla al mismo sector, se alimenta una postura equivocadamente. Hay hoy día una ciudadanía que incluso comienza a respaldar, casi a enaltecer, hechos que degradaron a nuestra sociedad.

Me parece que este proyecto -que no tenía la intención de buscar un momento de reflexión, y del que usted mismo ha sido positivamente parte, Presidente- ha generado una instancia para que aprendamos ciertas lecciones: a veces hay que cerrar la boca cuando es necesario.

Gracias, Presidente.