Intervención Esteban Velásquez Núñez
Sesión n°60 - Legislatura 373
PROMOCIÓN, PROTECCIÓN Y GARANTÍA DE DERECHOS LINGÜÍSTICOS DE PUEBLOS INDÍGENAS DE CHILE
El señor VELÁSQUEZ.- Gracias, Presidente.
Si hay un concepto que provoca unidad y fortalece naciones es justamente la diversidad. Desde la diversidad se construye unidad. Y este no es eslogan político ni nada parecido.
Se ha reflejado en las distintas intervenciones. Cada uno de nosotros se identifica con una comuna, con un barrio, con un colegio particular, con un liceo público. La identidad es propia de los seres humanos.
Entonces, cuando se levantan esos conceptos o esos fantasmas o un discurso que ahuyenta, que divide, nos lleva a pensar que no se aprende o que se aprende muy poco de los errores que hemos cometido todos, en gran medida, en los últimos años, cuando se pudo haber tomado alguna bandera equivocada y pensar que todo se hace por decreto, como ocurría otrora, efectivamente.
La diversidad nos provoca unidad. De hecho, creo que nadie acá está en el ánimo del separatismo. Ha habido portazo para ello.
Sin embargo, también debemos entender que en nuestro país en algún momento nos acostumbramos al concepto de unidad, pero como una cuestión monolítica instalada, establecida bajo el autoritarismo y la dictadura: esto de hablar de ´la flor nacional´, de ´el baile nacional´, de establecer ciertas unidades.
Y el resto del territorio, ¿en qué momento lo recordamos? ¿Solo en el mes de septiembre, cuando aparece por ahí un hermoso verso, un hermoso canto, la declamación de algún estudiante, que probablemente a usted, Presidente, cuando fue alcalde, lo conmovió en muchas ocasiones?
Esa diversidad es la que ahora sale a discusión en este proyecto, sencillamente para ratificar lo que ya aparece en la Ley General de Educación vigente, en uno de sus fines y principios. Dice: ´Interculturalidad. El sistema´ -se refiere al educacional- ´debe reconocer y valorar al individuo en su especificidad cultural y de origen, considerando´ -y lo destaca- ´su lengua, cosmovisión e historia´.
No enredemos el tema con fanatismos de por medio, porque lo que haremos sencillamente será alimentar que otros, que probablemente están en una posición completamente distinta y con algún grado de fanatismo, se enfrenten. Y terminaremos en cualquier situación que nuestro país y la diversidad no merecen.
Los pueblos originarios son de vida colectiva. Lo que más han desarrollado siempre en su existencia es lo colectivo, como los pagos a la tierra. En el norte, los pueblos aimara, quechua, licanantay, que me corresponde representar, han fomentado aquello y no la búsqueda de divisiones, como en algunos discursos uno suele escuchar.
Estamos por respaldar esta iniciativa. Vamos a votar favorablemente por el reconocimiento de las lenguas de los pueblos originarios y su fortalecimiento. Y queremos que se mejore este proyecto, como ha dicho el senador Chahuán, con algunas modificaciones.
Es para terminar con ataduras, porque eso nos destruye. Vemos a nivel internacional cómo ocurren verdaderos desastres para los seres humanos por eventos que partieron precisamente con un grado de fanatismo.
Gracias, Presidente.