Intervención Esteban Velásquez Núñez
Sesión n°48 - Legislatura 373
EXENCIÓN DE TRÁMITES Y REDUCCIÓN DE PLAZOS PARA AMPLIACIÓN Y CONSTRUCCIÓN DE NUEVOS ESTABLECIMIENTOS PENITENCIARIOS
El señor VELÁSQUEZ.- Gracias, Presidente.Saludo al ministro de Justicia y al ministro de Transportes.
Solo deseo hacer un par de consideraciones.
Bueno, por supuesto que voy a votar a favor del proyecto, como lo hemos hecho en la mayoría de los que ha presentado el Ejecutivo, a pesar de todo.
Es interesante en su concepto: exime de trámites, reduce el plazo para la ampliación y construcción de nuevos establecimientos penitenciarios.
Quizá solo un dato, porque probablemente está el equipo de asesores, de técnicos acompañando al ministro: si hay una cuestión que falta en nuestro país es la coordinación. Están bien todas estas normas, pues van a ayudar a agilizar los procesos. Pero necesitamos que exista una coordinación de excelencia, si podemos llamarla así, que es lo que falta, porque solo nos reunimos cuando hay una crisis.
Y, respecto a la construcción, se requiere reunión con todos los actores: los gobiernos regionales, las seremías. Porque usted llega a construir la cárcel y se encuentra, no sé, con un camino o con una situación que se pudo haber revisado mucho antes.
Me parece que eso es importante.
Lo digo porque las cárceles de Copiapó y Calama van a estar construidas en el desierto, una más adelantada que la otra, cumpliendo todas las normas. Hoy día se exige lo que acá se ha dicho: cárceles con características de alta seguridad, imitando los modelos europeos, en fin. Uno escucha eso y probablemente está muy bien. Pero me parece necesario anticiparnos: cómo vamos en el diseño de la cárcel de Calama, si estamos dentro de los plazos para que se licite en la fecha comprometida.
Y una tercera consideración, ministro, tiene que ver con su Cartera, en esta ´cadena de persecución del delito´, si se le puede llamar de alguna manera. Se investiga, se da con los responsables en algunos casos, y acá va el punto: se decomisan drogas, cigarrillos falsos, vestuario, máquinas de los minicasinos, y queda todo ello acopiado en bodegas municipales o, en el caso de la droga, en dependencias del Servicio de Salud, según entiendo.
También leemos que hay algunas cortes, tribunales que indefinidamente no autorizan a destruir estos materiales.
Entonces, no vaya a ser cosa, a propósito del anuncio que ha hecho la contralora sobre las fiscalizaciones que hay en la Aduana, de que nos encontremos, como ya ocurrió, me parece, en algún servicio de salud, con que cierto porcentaje de la droga no se haya destruido por no tener hornos u otro motivo. Porque eso produce una desazón. Ahora usted está intentando dar una respuesta, yo diría que muy maciza, y el gobierno que venga se va a encontrar con la necesidad de impulsar la construcción de cárceles.
Hoy yo diría que cualquier ´candidato´ o ´candidata´, entre comillas, podría estar anunciando, como ya lo han hecho, la construcción de cárceles en el desierto. Eso se va a producir. Pero se genera desazón cuando ocurren cuestiones como las que hemos visto en Gendarmería y otras partes. Y quién puede garantizar que no va a pasar algo.
Hago este alcance para ver si hay alguna iniciativa del Gobierno en esta materia; ello sería excelente. ¿Por qué no damos plazo para que los tribunales indiquen que en treinta días, en sesenta días se destruirá lo decomisado y, si no, se aplicarán sanciones? Es lo que corresponde.
Y si falta adquirir hornos o no sé qué cosa, bueno, hay que buscar los recursos. Porque si no destruimos lo que cuesta tanto incautar, a veces hasta arriesgando la propia vida, nos equivocamos bastante.
Gracias, Presidente.