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Senadores de oposición cuestionan la Reforma Integral de Salud

Los legisladores Quinteros y Girardi plantean que los cambios que se hacen dejan todo igual, es decir, “las Isapres seguirán teniendo la sartén por mango”. En cuanto a Fonasa, aseguraron que no se invertirá un solo peso en su mejora.

24 de abril de 2019

Una vez conocidos los detalles de la indicación sustitutiva al proyecto que reforma el sistema privado administrado por las Isapres, y el mensaje que moderniza el Fondo Nacional de Salud (Fonasa), lo que ha trascendido de los textos no ha dejado indiferente a los integrantes de la Comisión de Salud del Senado.

 

El lunes, el primero en reaccionar fue el presidente de la instancia, el senador Rabindranath Quinteros manifestó que “no hay nada nuevo en lo anunciado y no nos sorprende, porque el Presidente de la República cree que la salud es un bien de consumo. Cuando toda la ciudadanía piensa que hay que terminar con los dos sistemas (público y privado) y generar un mecanismo unificado, el gobierno presenta un modelo contrario”.

 

En esa ocasión declaró que “en la Comisión vamos a analizar esta gran reforma y la idea siempre ha sido avanzar hacia un sistema unificado”. En cuanto a la indicación sustitutiva, el congresista adelantó que se invitarán una serie de actores a exponer, de manera de conocer la opinión de la ciudadanía.

 

GOBIERNO E INTERÉS EN LAS ISAPRES

 

Tras la última sesión de la citada instancia, el senador Quinteros enfatizó en que “una vez más el gobierno se ha perdido una oportunidad de legislar en favor de la ciudadanía. Vemos que el interés se centra en menos de una 20% de los chilenos que se atienden en las Isapres, y es más, en el proyecto ni siguiera responde a esos ciudadanos sino que cuida los intereses de esas empresas”.

 

Imagen foto_00000027Por su parte, el senador Guido Girardi aseguró que “los únicos contentos con estos anuncios son las Isapres porque acá se profundiza este negocio. Por ejemplo, se habla de un Plan Universal que es acotado, por lo que las personas van a tener que pagar para mejorar sus prestaciones. Se dice que se eliminan las preexistencias, pero se establece un periodo de carencia de 2 años para que ningún afiliado de Fonasa se traspase a las Isapres recibiendo todos los beneficios que ello implica”.

 

“Creemos que este plan no tiene coberturas reales. Hoy las Isapres deben responsabilizarse de las licencias médicas, y dentro de lo que pagan las personas, esta ese ítem considerado. Ahora habrá que pagar el 7% más un 2%. También se dijo que se iba a poner fin a las discriminaciones y eso no es así porque se mantiene el criterio de la edad para fijar riesgo. Los menores de 2 años y los adultos mayores seguirán siendo discriminados”, comentó.

 

FONASA SIN CAMBIOS

 

En cuanto a la reforma de Fonasa, el senador Girardi expresó que “esta situación es mucho más grave porque no se invierte un solo peso y los pocos recursos que tiene el servicio público, se traspasan a la compra de prestaciones a privados, así se sigue debilitando más este sistema”.

 

“Hoy hay carencia de especialistas en hospitales y eso se irá a acrecentando porque las clínicas se los llevarán al sistema privado”, planteó reconociendo que “en ningún país del mundo se hace una reforma en un sentido contrario de la tendencia de naciones desarrolladas: que es fortalecer los sistemas públicos de salud”.

 

Finalmente mencionó que tanto en el Senado como en la Cámara Baja, los legisladores rectificarán estos errores en la tramitación de ambos textos, de manera de reestablecer la salud como un derecho. Según trascendió en los medios, la modernización de Fonasa será vista en primera instancia en la Cámara de Diputados, mientras que la indicación sustitutiva en el Senado.

 

ANUNCIO

 

El pasado lunes 22 de abril, el presidente Sebastián Piñera anunció una "reforma integral a la salud", en la que busca fortalecer el rol de Fonasa y mejorar el sistema de Isapres.

 

En el primer caso, se apunta a "un fortalecimiento y modernización del sistema público de salud.  El objetivo no sólo busca acceso más oportuno, mejor calidad en la atención, mayor cobertura y protección financiera, sino que también incorporar instrumentos tecnológicos”.

 

En lo práctico, se amplían las posibilidades de la Modalidad de Libre Elección (MLE), se mejora la cobertura financiera porque se amplían los montos para las bonificaciones, se regulan mejor los copagos para disminuir el gasto del bolsillo de las familias.

 

En cuanto a la indicación sustitutiva al proyecto en segundo trámite, que modifica el Sistema Privado, incorporando un Plan Garantizado (PGS), el que se hizo conocido como reforma a las Isapres (Boletín N° 8105-11).

 

Esta nueva versión, incorpora un Plan de Salud Universal (PSU) que deberá ser ofrecido con las mismas prestaciones por todas las Isapres, y con un copago fijo del 20%.  Éste incluirá servicios ambulatorios, servicios hospitalarios, servicios de urgencia, maternidad y cuidados al recién nacido, servicios de salud mental, servicios y dispositivos de rehabilitación, medicamentos e insumos hospitalarios, servicios de laboratorio y rayos, servicios para enfermedades crónicas, servicios pediátricos y servicios preventivos de salud.

 

También se adelantó que la reforma elimina la declaración de salud y las preexistencias, permitiendo la libre movilidad de los usuarios entre las distintas Isapres, poniendo fin a los llamados “usuarios cautivos”. También se apuesta a terminar con las discriminaciones de género que impiden igualdad entre cónyuges o convivientes civiles, para que ambos puedan ser carga del otro en la cobertura financiera de la salud. Los criterios de edad y condición de salud continuarían.

 

Respecto al PSU, cada afiliado deberá decidir si pagar o no un deducible, y elegir entre tres redes de prestadores preferentes que tendrá cada Isapre. El precio del plan tomará en cuenta estas opciones. De todas formas, se habla de un copago máximo de un 20%, mientras que las Isapres se harían cargo del 80% restante.

 

De acuerdo a las estimaciones del Minsal, el gasto por persona no debería superar un 40% del ingreso familiar. Por ejemplo, si una familia de 4 integrantes gana 10 millones anuales, ese ingreso se divide por 4, de manera que cada uno percibe dos millones quinientos mil. El 40% de ese valor debe ir destinado a salud, es decir, un millón. Si las prestaciones anuales sobrepasan ese monto, la Isapre es la que debe costear el resto de las prestaciones.

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