Se requerían 22 votos afirmativos para ratificar la propuesta que hizo la Comisión de Defensa del Senado y establecer que el Jefe del Estado Mayor Conjunto (JEMC) aumentara a cuatro estrellas al asumir dicho cargo. No obstante, 21 senadores votaron a favor de esa medida, 7 lo hicieron en contra y uno se abstuvo, lo que derivó en que dicho cargo será ocupado por un oficial de tres estrellas que no ascenderá de rango una vez nominado.
Con la discusión y votación de dicha norma, el Senado culminó el estudio del proyecto que moderniza el Ministerio de Defensa, por lo que la iniciativa quedó en condiciones de ser remitida a la Cámara de Diputados para que se pronuncie sobre los cambios que le introdujeron los senadores.
Durante la sesión de esta tarde, que a diferencia de las anteriores, tuvo el carácter de pública, intervinieron los senadores Jorge Arancibia, Sergio Romero, Adolfo Zaldívar, Andrés Allamand, Jaime Gazmuri, Evelyn Matthei, Guillermo Vásquez, Baldo Prokurica, Hernán Larraín y el Subsecretario de Guerra, Gonzalo García.
Cabe precisar que la norma aprobada señala que "el Jefe del Estado Mayor Conjunto será designado por el Presidente de la República de entre el conjunto de los Oficiales Generales que tengan el grado de General de División, Vicealmirante o General de Aviación".
Se rechazó la disposición que sostenía que "simultáneamente con su designación será ascendido al grado de General de Ejército, Almirante o General del Aire".
OPINIONES DIFERENTES
El primero en hacer uso de la palabra fue el senador Romero quien hizo reparos de constitucionalidad respecto de esa norma argumentando que otorgaría al Jefe de Estado Mayor Conjunto un grado militar reservado para los comandantes en jefe de Fuerzas Armadas, lo que no está previsto en la Carta Fundamental. Agregó que también se alteraría la carrera militar porque impone un sistema ajeno a la estructura de la Constitución.
En tanto, el senador Arancibia -presidente de la Comisión de Defensa- señaló que, con la figura del JEMC se abre una opción adicional en la carrera militar, porque hoy día al ser nombrado el comandante en jefe, inmediatamente hay 3 generaciones que deben esperar. Agregó que además es positivo que quien dirige las operaciones tenga siempre más rango que otro y advirtió que es bueno que la coordinación sea entre pares.
Por su parte el senador Zaldívar coincidió con el senador Romero, señalando que hay dos razones para tener una visión no positiva de este cambio: una, es la constitucionalidad ya que el nombramiento de este JEMC pugnaría con la Ley Orgánica Constitucional. Señaló que tal como está propuesto el nombramiento, no será bueno para el mando militar porque se pretende que coexistan en una misma rama dos oficiales con la misma situación de rango. Por ello insistió en que la nueva figura sea un oficial de tres estrellas y no equivalente al comandante en jefe.
En tanto, el senador Allamand señaló que dicha norma sería inconstitucional, argumentando que se requiere modificar la Carta Fundamental pues se estarían alterando las facultades presidenciales. Agregó que cuando se designe a un oficial en este cargo se va a mutilar su posibilidad de ser comandante en jefe, haciéndolos optar por uno u otro cargo.
El senador Gazmuri manifestó que la norma no requiere una reforma constitucional, pero que en todo caso ello lo debe zanjar el Tribunal Constitucional. Señaló que el argumento de que el JEMC se confundirá con las funciones de comandante en jefe no es tal porque las funciones de la nueva figura están claramente definidas y no sustituye ni en la guerra ni en la paz al comandante en jefe.
A su turno, la senadora Matthei manifestó que en tiempos de guerra es obvio que el JEMC asume el comando, es el jefe y ordena todas las fuerzas y en ese momento da lo mismo el rango que tenga pues tiene el mando. No obstante, señaló que en tiempos de paz el problema de la coordinación se puede tornar en un problema con oficiales del mismo rango.
En tanto, el senador Vásquez se mostró partidario del proyecto y señaló que aún teniendo presente los problemas de constitucionalidad, apoyará la iniciativa.
El senador Prokurica manifestó que dejar que el JEMC sea un oficial de tres estrellas, tal como ocurre ahora, no producirá un efecto positivo. Agregó que el proyecto define claramente sus funciones y que no se contraponen con las del comandante en jefe.
El senador Larraín señaló que poner a una persona que esté en el mismo nivel jerárquico de los comandantes en jefe es una situación difícil de explicar y es la peor de las soluciones.
ALCANCES DEL PROYECTO
En lo fundamental la iniciativa apunta a diseñar un Ministerio mejor organizado, con funciones claras y mecanismos de control y transparencia que entregue a la defensa nacional una organización acorde con las necesidades y desafíos que demanda el nuevo ambiente de seguridad regional e internacional.
Asimismo crea una institucionalidad eficaz y eficiente para la gestión de formular, ejecutar y controlar las políticas sectoriales y de los procesos gubernativos asociados.
El texto legal establece que la conducción de la defensa corresponde al Presidente de la República, y que el Ministerio de Defensa es el órgano superior de colaboración del Primer Mandatario en las funciones de Gobierno y de administración en este ámbito.
También se explicita que la Junta de Comandantes en Jefe será el más alto organismo asesor del ministro de Defensa Nacional en asuntos de interés de las Fuerzas Armadas y contempla un rediseño del esquema de las subsecretarías, para lo cual se propone terminar con las subsecretarías de Guerra, de Marina y de Aviación, conjuntamente con la Dirección Administrativa. En su reemplazo, se crean las subsecretarías de Defensa y para las Fuerzas Armadas, estableciéndose claramente las funciones de ambas.
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