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Valparaíso | 16/12/2009 | Departamento de Prensa | Boletín Nº 6793-03
Regularizarán las autorizaciones de extracción del pez espada
El Ejecutivo envió al Senado un proyecto que favorecerá a los armadores industriales y artesanales que han realizado el esfuerzo pesquero real y efectivo sobre el recurso durante los últimos años.

La Comisión de Pesca que preside el senador Antonio Horvath será la encargada de estudiar el proyecto del Ejecutivo, en primer trámite, que otorgará autorizaciones de pesca e inscripciones válidas en el Registro Pesquero Artesanal sección pez espada a aquellos armadores industriales y artesanales que operaron bajo la figura de las pescas de investigación desde el año 2001 hasta la fecha.

 

De este modo, la iniciativa apunta a que los pescadores que realizan efectivamente el esfuerzo puedan contar con una autorización regular de pesca sin tener que recurrir a autorizaciones anuales bajo la modalidad de pescas de investigación.

 

El proyecto distingue entre armadores artesanales e industriales. Respecto de los primeros la regularización se realizará mediante la Subsecretaría de Pesca, la cual elaborará las nóminas con los armadores habilitados para operar según los requisitos que se establecen. Tratándose de los armadores industriales, esta ley faculta a la Subsecretaría de Pesca para otorgar autorizaciones de pesca.

 

El proyecto dispone además que tratándose de la pesca artesanal, en caso que no hubiera reclamaciones o una vez que ellas se resuelvan, el Servicio Nacional de Pesca procederá a modificar el Registro Pesquero Artesanal sección Pez Espada de acuerdo con la nómina resultante, incorporando las categorías, embarcaciones, artes y aparejos de pesca, según corresponda.

 

La regulación de los artes de pesca se regirá por la regulación administrativa de conformidad con las reglas generales de la Ley General de Pesca y Acuicultura.

 

Cabe señalar que el pez espada es una especie pelágica altamente migratoria. Se trata de un recurso que puede vivir más de 25 años, y que puede alcanzar tamaños de hasta más de dos metros. Es un recurso capturado tanto por pescadores artesanales como industriales, y, en general, de alta demanda en los mercados internacionales.

 

La pesquería chilena del pez espada ha pasado por todas las fases de desarrollo, alcanzando el estado de plena explotación durante el periodo comprendido entre 1989 y 1992, cuando los desembarques superaron las 6.000 toneladas anuales.

 

Sin embargo, a mediados de los años noventa, la pesquería del pez espada experimentó un considerable descenso debido en buena parte a los bajos precios del producto en los mercados internacionales.

 

Desde entonces, y hasta la fecha, las capturas han oscilado en alrededor de las 3.500 toneladas anuales. Actualmente la pesquería se encuentra en una etapa de equilibrio dinámico y de ajuste: por una parte, la flota industrial se ha reducido pero a la vez consolidado, y por otra, la artesanal se ha visto fuertemente disminuida, principalmente debido a los altos costos de operación, los bajos precios del recurso y la escasa autonomía de sus naves.

 

Por estas razones, la Subsecretaría de Pesca ha autorizado desde el año 2001 la realización de pescas de investigación operadas a través del Instituto de Fomento Pesquero como una forma de poder manejar la pesquería del pez espada.

 

De este modo, se ha otorgado flexibilidad a los operadores pero manteniendo al mismo tiempo medidas de conservación. En estas pescas de investigación han participado tanto la flota artesanal como industrial, y de conformidad con la resolución que anualmente autoriza esta actividad, en ellas se pueden inscribir todos los armadores que quieran participar en la pesquería cumpliendo con ciertos requisitos.

 

En el caso de la pesca artesanal los armadores deben estar inscritos en el Registro Pesquero Artesanal (RPA), sin que fuera necesario que lo estuvieran en la categoría específica del pez espada.

 

Sin embargo, la regulación mediante pescas de investigación se ha mantenido en el tiempo, pero gradualmente se comenzó a producir una disociación entre los armadores que cuentan con inscripción vigente en el correspondiente al registro artesanal, y los armadores y naves que efectivamente realizan el esfuerzo pesquero. Lo mismo ocurrió con los armadores industriales.

 

Por estas razones, los armadores que hoy se encuentran operando bajo el alero de las pescas de investigación muchas veces no cuentan con inscripción vigente en el registro artesanal o con autorización otorgada de conformidad con Ley General de Pesca respecto del recurso pez espada.

 

Esta situación genera consecuencias perjudiciales para aquellos que realizan el esfuerzo real de pesca, puesto que al no contar con una inscripción o autorización regular no pueden planificar su operación en el tiempo, con evidentes limitaciones para la continuidad de las inversiones necesarias en esta actividad pesquera.

 

La precariedad que significa para los pescadores artesanales e industriales el contar con una autorización anual de pesca de investigación como único título para poder llevar a cabo su actividad no permite proyectar la flota nacional en el largo plazo, lo que también influye en la estabilidad del recurso.

 

Estos efectos negativos se han incrementado durante los últimos años, pues actualmente la mayoría de los armadores que realizan actividades sobre pez espada se encuentran autorizados para operar en virtud de las resoluciones anuales de pesca de investigación de la Subsecretaría de Pesca.

 

En atención a ello, y considerando las solicitudes formuladas tanto por pescadores artesanales como industriales dedicados a la pesquería del pez espada, la autoridad pesquera se ha abocado a estudiar en conjunto con los actores interesados en un proyecto que regularice la situación de la flota nacional de pez espada.

 

En ese sentido al contar con inscripciones y autorizaciones de pesca que sólo están sujetas a las causales de caducidad propias de la Ley General de Pesca y Acuicultura se generará un marco estabilizador que otorgará seguridad jurídica a los pescadores que capturan pez espada, lo que les permitirá proyectar su inversión en el tiempo, fomentando a la vez el desarrollo de toda la pesquería en el mediano y largo plazo.

 

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