Pese a que valoró la inclusión de 10 nuevas patologías en el Plan Auge, el integrante de la Comisión de Salud, senador Guido Girardi planteó que todos los tipos de cáncer de alto costo también sean incorporados en ese sistema, a objeto de que tengan cobertura adecuada y no se repitan casos como el de Virginia Marcell, a quien se le negó un tratamiento gratuito por su condición terminal.
"La medida de fondo es que todos los cánceres que son de alto costo tengan cobertura, porque se establece que hay patologías que son Auge, pero la gente no elige su cáncer. Esto no puede depender del azar y de la suerte, en el sentido de que si alguien tiene un cáncer que es Auge se salva y si no está en el Auge, está condenado a morir", señaló el parlamentario.
Agregó que ello es una suerte de "eutanasia social", pues si alguna persona padece de un cáncer como el que tiene Marcell y, además, no tiene los recursos para pagar los $30 millones que puede costar una terapia, está condenado en el peor de los escenarios posibles.
"La gran mayoría de los chilenos no puede financiar una terapia como esa y por tanto están condenados a muerte. Por eso nos molesta que habiendo un fallo de la justicia, una decisión de una junta médica, se violen los preceptos más básicos" sentenció.
PRIORIZAR DECISIONES
En tal sentido, el senador Girardi manifestó que Chile tiene que tomar una decisión respecto de si va a seguir destinando la misma cantidad de dinero a la salud o si va a aumentar esos recursos para acercarse a lo que destinan Estados Unidos o Europa.
"Chile no le destina a la salud recursos suficientes y eso hace que haya muchas mujeres, hombres y niños que no tienen su quimioterapia ni sus medicamentos esenciales para salvar sus vidas. Creo que la sociedad chilena tiene que hacer una opción de si vamos a seguir destinando una miseria a la salud o si vamos a aumentar el monto", dijo el parlamentario.
Según explicó, Chile tiene uno de los aportes fiscales más bajos del planeta, pues destina a la salud pública 300 dólares por persona al año, en circunstancias que Europa destina US$6.000 y Estados Unidos $9.000.
"Los precios están globalizados. Un scanner vale exactamente lo mismo en Estados Unidos que en Chile y una sonda vale lo mismo allá que acá. Creo que los precios son universales y es evidente que no se puede seguir funcionando con 300 dólares por persona al año. Por lo menos debiéramos alcanzar los 1.000 dólares al año", señaló.
A su juicio, con esa cantidad de dinero "podríamos generar una salud digna y decente, porque somos mucho más eficiente que esos sistemas (Europa y USA). Es inaceptable que en Chile haya personas que se van a morir y que si tuvieran los recursos se habrían salvado. El país tiene los recursos y los medios, pero es un problema de prioridades".
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