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En consideración a sus méritos pastorales y su contribución en el ámbito social y sindical, a nuestro país, el Senado concedió la nacionalidad chilena por gracia a los sacerdotes de origen francés: Michel Marie Edouard Bourguignat Girard y Joseph Alfred León Sirvin. Ambos proyectos quedaron en condiciones de ser promulgados como Ley de la República
En el caso de Bourguignat Girard, la iniciativa que tuvo su origen en una moción de un grupo de diputados, fue aprobada por 12 votos a favor, uno en contra, de la senadora Evelyn Matthei y 4 abstenciones. Durante el debate intervinieron los senadores Hosaín Sabag, Evelyn Matthei y Ricardo Núñez.
La senadora Matthei justificó su voto en contra, en el sentido de que "es necesario definir los procedimientos para otorgar la nacionalidad por gracias y conocer más antecedentes de las personas favorecidas, porque aparentemente se les entrega a todos los sacerdotes de origen extranjero".
A su turno, el senador Hosaín Sabag, explicó que el sacerdote Bourguignat Girard llegó al país en 1970 y, desde esa época, dedicó su labor pastoral en el ámbito de los estudiantes universitarios, de los trabajadores y de los pobladores. Destacó que junto a otros sacerdotes y con el acuerdo del Cardenal Silva Henríquez, creó la Comisión de Solidaridad y Desarrollo, instancia destinada a generar empleo para cesantes.
Por su parte, el senador Ricardo Núñez, consideró necesario destacar el aporte que hizo el sacerdote a la defensa de los derechos humanos, sobre todo durante el régimen militar y "su sólida formación como cientista social y su trabajo con el movimiento sindical". Agregó que en materia de nacionalidad "somos generosos porque creemos que las Comisiones respectivas evalúan las condiciones y los antecedentes de las personas que ameritan esta distinción".
PADRE JOSEPH SIRVIN
Por otro lado, el Senado aprobó por 14 votos a favor y una abstención del senador Jovino Novoa, el proyecto que concede la nacionalidad chilena al sacerdote francés Joseph Sirvin Pascal, y que también tuvo su origen en una moción de un grupo de diputados.
En el debate intervinieron los senadores José Antonio Gómez y Hosaín Sabag quienes resaltaron el trabajo pastoral del sacerdote que llegó a Chile en marzo de 1989 y se instaló en la Diócesis de Antofagasta.
Los parlamentarios aseguraron que desde su llegada a esa ciudad, el presbítero ha tenido una destacada participación como Asesor de la Pastoral Obrera, donde junto a los niños, jóvenes y adultos, trabaja en el ámbito laboral, empresarial y sindical en las distintas mineras y caletas pesqueras de la zona.
Agregaron que "esta labor ha sido el centro de su vida sacerdotal, buscando promover valores cristianos en los sectores sindicales, aunque siempre respetando la libertad de cada persona. Es reconocido el servicio que presta a trabajadores y sindicatos de la región, como orientador y consejero en las distintas tareas que desarrollan en la búsqueda de mejores condiciones laborales".
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