Cuando estamos frente a situaciones tan complejas, como la enfermedad de un hijo o hija, nuestro Código del Trabajo contempla que nos podamos ausentar en caso de accidente o enfermedad grave, lo que -por cierto- es un derecho que tenemos como padres, como miembros de una familia y de una sociedad; sin embargo -hasta la fecha- si enfrentamos la desgracia de tener a nuestro cónyuge o pareja enferma o accidentada no podemos ausentarnos de nuestros trabajados para acompañarla o para realizar los trámites propios que conlleva esta situación. Más aún, generalmente, nos vemos expuestos a una serie de resquicios para ausentarnos de nuestros puestos laborales y así acudir en ayuda de nuestro familiar, o simplemente, los permisos de los cónyuges quedan sujetos sólo a la voluntad del empleador, que no siempre es favorable. Pero hoy estamos avanzando hacia una nueva relación laboral, y para terminar con este vacío legal presentamos un proyecto de ley que establece el derecho a un permiso para ausentarse del trabajo, en caso de enfermedad grave o terminal del CÓNYUGE O CONVIVIENTE con lo que, de ahora en adelante, ese tipo de permisos será un DERECHO y así lo establecerá la ley. Esta moción, como ya fue de público conocimiento, fue aprobada por el Senado y hoy está "caminando a paso firme" para poder transformarse en ley. Quiero hacer notar, además, tiene una importante novedad, porque incluye en este permiso no sólo a los cónyuges que están legalmente casados, sino que también se amplía este derecho a quienes viven en pareja, reconociendo así este tipo de relación familiar presente en nuestra sociedad hoy en día. Y para que TODOS LOS TRABAJADORES, sea quien sea su empleador, reciban este beneficio presenté, conjuntamente, un proyecto de ley, de similares características que contempla esta garantía para los trabajadores del sector público que se rigen por el Estatuto Administrativo, equiparando así este derecho. Otro aspecto importante de precisar, y que es propio de los detalles de esta moción, es que contempla la posibilidad de ausentarse HASTA POR 10 JORNADAS ordinarias de trabajo en los casos ya expuestos, jornadas -que por cierto- serán recuperadas por el trabajador. Estoy convencido que este es un derecho de toda justicia, que favorece la unión familiar y fortalece este vínculo; además de ser un gran instrumento para continuar avanzando hacia una nueva y mejor relación laboral.











