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Convencido de prohibir la instalación de campamentos mineros sobre la cota de los 3 mil metros se mostró el senador Ricardo Núñez, presidente de la Comisión de Minería, al referirse al decreto que afina el Ministerio de Salud y que limitaría drásticamente el trabajo en dichas condiciones.
"Lamento que se haya demorado tanto la promulgación de un decreto de esta naturaleza porque los estudios científicos que acreditan las consecuencias que trae el trabajo en altura para las personas datan de hace más de 10 años", dijo el parlamentario.
Recordó que "desde esa fecha se conocen los efectos de las denominadas enfermedades de altura como apnea, hipoxia, puna y mal de altura, entre otras, lo que provocó que dicho trabajo fuera calificado como pesado y los trabajadores pudieran recibir remuneraciones de mejor calidad con vacaciones y turnos distintos a los que tienen los miembros normales".
Enfatizó que "los campamentos mineros nunca debieron estar sobre los 3 mil metros porque significan mantener sobre los trabajadores una situación muy negativa para su salud. Por eso, las autoridades tendrían que obligar a los campamentos a ubicarse bajo esa cota a fin de que se respeten las normas de salud".
El senador Núñez alertó en numerosas oportunidades en el Senado "la existencia de enfermedades incurables que estaban sufriendo los trabajadores mineros, ya que a mayor altura las posibilidades de absorber mercurio son mucho mayores y, por lo tanto, la contaminación sanguínea es más común".
Por ello, "espero que luego de la entrada en vigencia de este decreto se comience a tomar en consideración los diversos estudios que se han realizado tanto por entidades extranjeras como por universidades chilenas.
El legislador puntualizó que "Chile es uno de los países del mundo que tiene el mayor número de trabajadores mineros que se desempeña a gran altura y por eso creo se debería prohibir su emplazamiento en forma absoluta".
Aseguró que "los bonos y mayores beneficios que los trabajadores puedan obtener por el trabajo en altura no compensa de modo alguno las enfermedades a las que están expuestos, porque sus expectativas de vida se reducen al igual que su vida laboral".
Cabe señalar que el decreto que analiza el Ministerio de Salud limitará el trabajo en altura y podría obligar a algunas compañías mineras a trasladar sus enclaves por debajo de la cota tres mil. Eso significa que se verían afectados los campamentos de Quebrada Blanca, Pelambres, Collahuasi y Escondida, entre otros.
De acuerdo al las cifras de la Confederación Minera de Chile (CONFEMIN) la esperanza de vida de los mineros es de 60 años, 16 menos que el promedio nacional, lo que estaría relacionado con las condiciones que se presentan en los frentes de trabajo y los campamentos.
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