El Acuerdo
por la Calidad de la Educación, de noviembre del año 2007, suscrito por la Presidente Michelle Bachelet con los presidentes de todos los partidos con representación parlamentaria, señala que el Estado debe velar por la eficaz realización de la libertad de enseñanza y el derecho a una educación de calidad a través del apoyo a todas las escuelas sean públicas o privadas, aumentando así la diversidad de los proyectos educativos en nuestro sistema escolar.
Este acuerdo fue firmado por los Presidentes de los Partidos de Senadores que hoy día han resuelto no cumplir con la palabra empeñada por las máximas dirigencias de sus colectividades.
Y es curioso porque me imagino que los jóvenes que les interese este debate respecto de la Ley General de Educación, LGE, van a ver que el primer incumplimiento de una regla básica de la educación es el cumplimiento de los acuerdos. Y ocurre que esto sucede, nada menos, que en el tema educacional...
En primer lugar, porque es paradojal que en un tema de educación haya parlamentarios que no cumplan los compromisos asumidos por los directivas de sus partidos.
Pero el segundo, que es lo más grave, es que pone en riesgo la posibilidad de suscribir futuros acuerdos, porque eso me parece extraordinariamente delicado que si nosotros queremos avanzar en políticas de Estado lo menos que se puede pedir, es el cumplimiento de ellos, a quienes son parte de las coaliciones de los partidos que suscriben los acuerdos.
Y resulta que el tema educacional no es el único. El acuerdo que nosotros tenemos suscrito en materia de orden público y seguridad ciudadana, el de las 15 medidas, solo se ha cumplido una y ha pasado más de un año.
Entonces, yo me hago cargo de un argumento del Gobierno: que la Oposición no quiere a veces contribuir a generar acuerdos y políticas de Estado. Y eso es falso, porque cuando estos se construyen, es básicamente la Oposición la que debe estar defendiéndolo porque en el Gobierno es desconocido por muchos Senadores o Diputados, lo que es un pésimo precedente de cómo puede funcionar un buen sistema en donde las instituciones y los compromisos que se adquieren se respetan.
El tercer punto que quería plantear, es el tema de fondo. Tenemos un conjunto de senadores que -están en su derecho- pero que estiman que la educación pública solo puede ser dada por el Estado. Y ellos ponen de relieve y establecen en forma exclusiva y excluyente que el Estado solo puede finalmente ser quien provee educación pública en un país y que quienes entran al ámbito de la educación privada no pueden recibir del Estado recursos para los efectos de desarrollarla.
Y por eso la frase que los afecta es aquella que dice: "a través del apoyo a todas las escuelas, sean públicas y privadas". Y ahí tenemos una diferencia de fondo.
Para muchos de nosotros el valor fundamental en la educación es que el padre pueda elegir si sus hijos van a estudiar en la educación pública en una escuela o colegio municipalizado o lo harán en un colegio particular subvencionado, o en un colegio particular particular. Y en Región, que es la que tiene los niveles de más pobreza y de educación de más baja calidad, ya que el 44 % de los estudiantes está en la educación municipal, el 54% en los colegios particulares subvencionados -o sea, que reciben aporte del Estado- y solo el 2% en la educación particular.
Y aquí hay un tema ideológico. Y ese tema ideológico, no se va a resolver con facilidad. Porque cuando yo pongo mi convicción que los padres tienen que resolver si sus hijos estudian en una educación particular subvencionada, si tienen más recursos, por supuesto, en una educación particular o quieren escoger la educación municipal, hay otros que estiman que ese padre no tiene derecho a escoger, salvo que pueda educar a sus hijos en la educación particular particular. Porque si no le gusta o no tiene recursos la educación particular, no le queda más remedio que irse a la educación municipal o la educación del Estado. Y hay quienes sostienen que el Estado no tiene por qué entregar ese derecho a que haya personas que se hagan cargo de la educación particular subvencionada.
Y ahí tenemos una diferencia de fondo: el derecho a escoger y elegir de los padres para nosotros es un valor fundamental en la construcción de una sociedad de garantías, una sociedad de oportunidades y una sociedad que avanza hacia expandir las posibilidades que las personas puedan elegir su destino, su futuro.
En este contexto creo que la Ley General de Educación en ese sentido va en la dirección correcta.
Pero, también hay un eje que nos atraviesa por una cuestión de principios, de convicción de lo que deben ser las bases en las cuales se desarrolla un modelo educacional. Mientras para algunos el modelo debe centrarse en que el Estado solo debe permitir que los recursos que le pertenecen sean entregados a establecimientos controlados o manejados por el Estado, ya sea, algunos quieren, centralmente y otros en organizaciones o corporaciones que se creen en cada comuna, hay otros que creemos que el Estado debe permitirles a los padres escoger libremente, con toda la información, con todas las regulaciones para evitar abusos, como sí ha existido, o establecimientos particulares subvencionados que funcionan mal, con todos los controles, pero el padre debe escoger si decide su hijo estudie en una escuela municipal o si estudia en un colegio particular subvencionado.
Y aquí hay un segundo punto que también tenemos una discrepancia de fondo: para algunos satanizan el que exista el financiamiento compartido. Y yo creo que éste es un derecho de los padres. Pueden querer hacer un esfuerzo económico adicional, para mejorar los niveles de calidad de la educación de sus hijos. Y hay quienes creen que eso no es así. Y ocurre que más del 40 por ciento de los colegios particulares subvencionados en nuestro país no cobran financiamiento compartido.
Entonces, hay una especie de satanización de la educación particular subvencionada. Y me parece extraordinariamente injusto, porque a lo menos yo en mi Región(La Araucanía ) he visto en muchas oportunidades profesores que han formado colegios en zonas rurales y que han hecho un enorme esfuerzo por rescatar esos niños y sacarlos adelante.
Cuatro medidas importantes
Este proyecto, tiene cuatro medidas importantes:
La Agencia de Calidad de la Educación es un avance gigantesco en Chile y a la Araucanía le cambiará la cara. Vamos a tener un organismo autónomo, técnico, a través de la Alta Dirección Pública, que va a evaluar el aprendizaje de los alumnos, va a comunicar el resultado a sus padres, va a recomendar medidas para mejorar establecimientos mal evaluados, va a apoyar a establecimientos de mal rendimiento, a través de agencias independientes o a través del ministerio por dos años, y aquellos que persistan les puede incluso quitar su reconocimiento oficial, ¡si es un avance gigantesco!
¡Esa sola medida, es un cambio radical en la calidad de la educación en Chile! ¡Si hoy día no hay quien haga un seguimiento de esos establecimientos! Que pueda haber una escuela que funciona mal y que exista un organismo profesionalizado, en donde participen personas idóneas, que vaya en apoyo de ese establecimiento educacional y le diga: "Mire, usted lo está haciendo mal; yo lo voy a apoyar; veamos cómo mejoramos la calidad de la educación, cuáles son las dificultades que usted tiene, cuáles son los problemas", ese solo elemento justifica un proyecto de esta naturaleza.
Y si a eso, agregamos el caso de la Superintendencia. Los papás hoy día en la práctica no tienen dónde reclamar cuando no tienen información respecto a la educación de sus hijos. Y ahora va a haber una Superintendencia que va a fiscalizar el cumplimiento de las leyes respecto de los propios profesores: remuneraciones, imposiciones, la mínima infraestructura, subvenciones, rendiciones de cuenta, reclamos de la comunidad educativa.
Ese es otro avance gigantesco.
Luego hay un Consejo Nacional de Educación autónomo, con 10 consejeros, elegidos a través del Presidente de la República, el Senado, Alta Dirección Pública, que aprueba las bases curriculares y los programas tipo de estudios, fija los estándares mínimos. Otro organismo que le va a dar a nuestra educación un cariz distinto.
Y finalmente hay una serie de modificaciones del Ministerio de Educación.
¡Si eso es muy relevante! ¡Son cambios muy de fondo! Concluyó











