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REPÚBLICA DE CHILE
DIARIO DE SESIONES DEL SENADO
PUBLICACIÓN OFICIAL
LEGISLATURA 365ª
Sesión 85ª, en miércoles 24 de enero de 2018
Ordinaria
(De 16:15 a 18:13)
PRESIDENCIA DE SEÑORES ANDRÉS ZALDÍVAR LARRAÍN, PRESIDENTE,
Y GUIDO GIRARDI LAVÍN, VICEPRESIDENTE
SECRETARIO, EL SEÑOR MARIO LABBÉ ARANEDA, TITULAR
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CREACIÓN DE SERVICIO NACIONAL FORESTAL Y MODIFICACIÓN DE LEY GENERAL DE URBANISMO Y CONSTRUCCIONES


El señor LETELIER.- Señor Presidente, brevemente, me referiré a algunas cosas.
En primer lugar, rindo un homenaje a todos los trabajadores de la CONAF y también a quienes la fundaron en un período histórico muy distinto. Recordemos que esto ocurrió en el contexto de los años 60 en nuestro país, en que hubo hombres visionarios, que eran parte de ese movimiento del Gobierno del Presidente Frei Montalva, personas extraordinarias. Su acto de fundación se hizo, en su momento, en la Región de O´Higgins.
Muchos dicen: "Esta CONAF privada, que es tan ilegal, que es tan no sé qué".
Yo quiero reconocer la tremenda entrega de los trabajadores de la CONAF en los diferentes ámbitos. En particular, rindo este homenaje a las personas dedicadas al combate del fuego y a los guardaparques, quienes se desempeñan en condiciones muy precarias. Treinta años atrás era realmente heroico ser guardaparques o combatiente del fuego.
El proyecto avanza en forma significativa para darle una institucionalidad como corresponde a la CONAF, ya no como una corporación de derecho privado, sino como parte del Estado a través del Servicio Nacional Forestal, con todo lo que eso significa.
Entiendo que hemos tomado conciencia de que este va a ser otro servicio forestal, no como fue la CONAF con el decreto ley N° 701. Hoy somos un país forestal; somos un país de dimensión productiva, tremendamente relevante; un país que ha dado un salto. Esto, gracias, entre otras cosas, a las múltiples políticas impulsadas.
En el proyecto se aborda el tema de la responsabilidad, en cuanto a dónde va a quedar el área de combate del fuego.
Tengo una reserva, y se lo digo -por su intermedio, señor Presidente- al Ministro y al Director actual de la CONAF. Mis reparos apuntan a si le dimos todos los instrumentos, toda la flexibilidad que necesita el área de fuego para estar a la altura de lo que se requiere.
Me imagino que en las discusiones presupuestarias podremos ir perfeccionando esto. Pero precisamos que esta área, por el cambio climático, por los fenómenos actuales, se potencie aún más a través del esfuerzo público y privado.
Además, vamos a contar con mecanismos internacionales de cooperación muy distintos.
Creo que pudimos enfrentar el megaincendio del año pasado con unos resultados extraordinariamente positivos para la magnitud del desastre que vivimos.
Día a día trabajan los combatientes del fuego en los cerros de todo el país. A mi juicio, con las brigadas nocturnas, con las nuevas tecnologías hay que valorar esta área y seguir modernizándola.
Tengo una duda, señor Presidente, sobre algo que no está bien resuelto.
Había un debate, una pugna -a mí no me agrada-, respecto a las áreas silvestres protegidas, que son cerca del 18 por ciento del territorio nacional. El lunes la Presidenta de la República se hará parte de la materialización de la donación privada más grande de la humanidad para la implementación de más de seis, siete parques nacionales nuevos. Se trata de algo histórico, que no se había hecho desde el Gobierno de Frei Montalva, cuando se incorporaron millones de hectáreas a las áreas silvestres protegidas.
Como decía hace un momento, había un debate en torno a dónde debieran quedar radicados los parques y las reservas naturales de nuestro país.
Personalmente, soy partidario de que se cree el Servicio de Parques Nacionales propiamente tal, con autonomía y no subordinado, en ningún caso, al Servicio de Biodiversidad. Este último es tremendamente importante, ¡pero es otra cosa! Va más allá de los parques, ¡mucho más allá de ellos!
Ahora bien, los parques no pueden ser lo que fueron durante los 50 o los 60: lugares cerrados, a los que la gente no tenía acceso. Asimismo, los guardaparques -disculpen la forma de decirlo- eran muchas veces hombres del campo a quienes contrataban apenas para cuidar estas tierras fiscales.
Hoy los parques son otra cosa. Nuestros guardaparques están tremendamente profesionalizados; son personas que, en forma casi autodidacta, están a la altura de los guardaparques de muchos otros países del mundo.
En consecuencia, necesitamos avanzar hacia un Servicio de Parques Nacionales distinto, con otra dependencia.
Entiendo que no estamos a tiempo para resolver ese debate.
Voto a favor, pero con la convicción de que queda una tarea pendiente, señor Presidente.
--(Aplausos en tribunas).